WASHINGTON, Estados Unidos, abr. 24, 2007.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, aseguró este martes que vetará una medida de gastos suplementarios para Irak que aprobó el Congreso, porque impone la salida de las tropas del país árabe y sólo augura "caos" para la región. En unas breves declaraciones a la prensa antes de partir hacia Nueva York, el mandatario dijo sentirse "decepcionado" por el rumbo que escogieron los demócratas que controlan el Congreso, al imponer un cronograma para el repliegue paulatino de las tropas estadounidenses desplegadas en Irak.
La evolución de la guerra en Irak, y cómo mejorar la situación sobre el terreno, ha dado pie a una lucha de poderes entre el Congreso, controlado por los demócratas, y la Casa Blanca.
El mandatario estadounidense acusó a los demócratas de politizar la guerra en Irak, y agregó que "aceptar el proyecto de ley propuesto por el liderazgo demócrata sería aceptar una política que llanamente contradice el juicio de nuestros comandantes militares".
La noche del lunes, los legisladores de ambas cámaras del Congreso lograron un acuerdo sobre el texto final de un proyecto de ley de gastos suplementarios para las operaciones militares en Irak y Afganistán que Bush ha prometido vetar desde el inicio del debate.
Durante cerca de seis minutos, Bush planteó las razones por las que rechaza la medida, principalmente la imposición de cronogramas artificiales y la inclusión de gastos no relacionados con los fondos suplementarios para la guerra en Irak.
Según Bush, una apresurada retirada de las tropas estadounidenses "no es un plan para la paz" sino todo lo contrario: permitiría que los terroristas encuentren nuevos santuarios y "desataría el caos" en toda la región.
La propuesta aprobada anoche, que contempla unos 124 mil millones de dólares -incluyendo 90 mil dólares para los gastos militares en Irak y Afganistán-, establece que la retirada debería comenzar el 1 de octubre de este año para completarse seis meses después.
Fuentes legislativas han indicado que Harry Reid, líder de la mayoría demócrata del Senado, y Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, esperan concluir el proyecto el viernes para enviarlo la próxima semana al presidente Bush.
Tanto los demócratas como la Casa Blanca se han acusado mutuamente de no querer ver la realidad de la situación en Irak, en una lucha de poderes que parece no tener visos de solución.