BUENOS AIRES, Argentina, mayo 8, 2007.- El ex futbolista Diego Armando Maradona garantizó que nunca estuvo en riesgo de muerte en los 38 días que deambuló en tres hospitales debido a su alcoholismo. Anoche, el ídolo se presentó ante las cámaras de televisión, a escasas horas de haber abandonado la clínica neurosiquiátrica Avril, en donde se sometió a un tratamiento contra las adicciones durante las últimas dos semanas.
"Me han matado muchas veces. Han hecho llorar a mis viejos. En ningún momento estuve para morirme", dijo, luego que hace dos semanas se corriera el rumor de que estaba muerto.
Sobre la macabra versión, señaló que "me dijeron que lo tiraron del gobierno para zafar".
Sin embargo, deslindó al presidente Néstor Kirchner y al ministro del Interior, Aníbal Fernández, aunque advirtió que "por los demás no pongo las manos en el fuego".
Maradona explicó que ya envió cartas-documento de reclamo judicial a los canales de televisión y las cadenas de radio que especularon sobre su muerte.
"En ningún momento estuve para morirme. Si se quieren salvar, conmigo no van a poder. Estoy vivo y quiero seguir viviendo, hoy quiero ser ejemplo de mis hijas. Dios todavía no me quiere llevar", señaló.