PARIS, Francia, mayo 8, 2007.- El presidente saliente francés, Jacques Chirac, asistió hoy por última vez como jefe de Estado a la ceremonia que recuerda el Armisticio de la Segunda Guerra Mundial, un acto al que no acudió su próximo sucesor, Nicolas Sarkozy. El homenaje a los caídos en ese conflicto no aportó hoy la misma imagen de 1995, cuando el entonces presidente, el socialista Francois Mitterrand, invitó al mismo acto a Chirac, elegido pocos días antes.
La fotografía de ambos, viejos enemigos políticos, se convirtió en una especie de simbólico traspaso de poderes -el oficial tuvo lugar unos días más tarde- y dio la impresión de que el cambio de guardia en el Palacio del Elíseo se hacía con normalidad institucional.
Chirac, de 74 años, no contó hoy a su lado con su antiguo protegido Sarkozy, de 52, porque éste partió ayer a Malta para pasar unos días de vacaciones que, sin embargo, aprovechará para poner a punto su equipo de gobierno.
El presidente electo admitió hace unos días que no acudiría a la ceremonia de hoy, porque no quería "mostrarse" junto al todavía jefe del Estado.
Una manera de hacer patente también la "ruptura tranquila" que ha preconizado durante la campaña electoral respecto a la tradicional política francesa, a pesar de que ha formado parte del Ejecutivo de Chirac durante los últimos cinco años.
El 16 de mayo Chirac pasará oficialmente el testigo a Sarkozy y hasta entonces mantendrá todas sus competencias presidenciales. Todavía queda la posibilidad de que Sarkozy acuda junto a Chirac a algún acto público, como el de la Jornada contra la Esclavitud del jueves o la final de la Copa de Francia de fútbol el sábado próximo, aunque su entorno lo ve poco probable.
En realidad el de Chirac y Sarkozy será el primer traspaso de poderes entre dos presidentes de la misma familia política que culminan su mandato durante la V República.
En 1969 la dimisión de Charles de Gaulle hizo que el interino Alain Poher (presidente del Senado) pasara las funciones al elegido Georges Pompidou y la muerte de éste en 1974 llevó de nuevo a Poher a asumir temporalmente el puesto para cederlo a Valéry Giscard D'Estaing, salido de las urnas.
Las relaciones entre Chirac y Sarkozy han evolucionado con el paso de los años. El patriarca conservador acogió al joven Nicolas hace casi 30 años casi como a un hijo, aunque a mitad de la década de los 90 rompieron después de que Sarkozy apoyara a Edouard Balladur frente a Chirac en la carrera por el Elíseo en 1995.