PARÍS, Francia, mayo 10, 2007.- Los presidentes saliente, Jacques Chirac, y electo, Nicolas Sarkozy, aparecieron juntos este jueves por primera vez desde la elección del segundo y a seis días del traspaso de poderes en la jefatura del Estado francés. El jefe de Estado saliente, de 74 años, y su sucesor, de 52, presidieron en el céntrico jardín de Luxemburgo la inauguración de un monumento en el Día Conmemorativo de la Abolición de la Esclavitud.
El conservador Sarkozy regresó anoche a París desde Malta, tras un breve y polémico crucero por el Mediterráneo en el lujoso yate de un empresario multimillonario francés.
Chirac y Sarkozy, que salieron del Elíseo en el mismo coche para dirigirse a ese jardín, aparecieron sonrientes y relajados, mientras saludaban al numeroso público, y se dieron un baño de multitudes, con los correspondientes apretones de manos.
Entre los presentes estaba el futbolista Lilian Thuram, que criticó en el pasado a Sarkozy por llamar "gentuza" a los jóvenes delincuentes de los barrios conflictivos y prometer limpiar esas zonas con "manguera de presión", poco antes de que estallara la ola de violencia en las barriadas en noviembre de 2005.
El monumento inaugurado hoy, en una ceremonia emotiva y marcada por el recogimiento, es una escultura de bronce policromado, de 3,7 metros, formada por tres eslabones de una cadena rota, bautizada como "El grito, el escrito", del artista Fabrice Hyber.
Una obra cuya creación había sido anunciada el 10 de mayo de 2006 por Chirac en la primera jornada de conmemoración de la abolición de la esclavitud que él mismo había instaurado, a tono con el "deber de memoria" que ha impulsado en sus 12 años en el Elíseo.
Sarkozy, que en su día celebró la instauración de esa jornada, ha denunciado durante la campaña electoral la cultura del "arrepentimiento" que "exige a los hijos que expíen las supuestas faltas de sus padres y antepasados".
Al presidir ayer su último Consejo de ministros, en el que se adoptó un proyecto de ley para ratificar un convenio europeo contra la trata de seres humanos, Chirac pidió una movilización contra la "infamia" de la esclavitud, que no es sólo una tragedia del pasado sino que prosigue hoy, con "cientos de miles" de víctimas.
Francia, recordó, fue el primer país en reconocer la esclavitud como un crimen contra la humanidad.
Después del acto en los jardines de Luxemburgo, Chirac y Sarkozy se reunieron con el jefe de la mayoría parlamentaria libanesa antisiria, Saad Hariri.
El líder del Movimiento del Futuro es hijo del asesinado ex primer ministro libanés Rafic Hariri, amigo personal de Chirac, quien dejará el cargo sin que hayan culminado sus esfuerzos por la creación de un tribunal internacional que juzgue a los autores de ese y otros atentados políticos en el Líbano.
Sarkozy, que tras su triunfo electoral sobre la socialista Ségolène Royal el pasado domingo había recibido una efusiva felicitación de Saad Hariri, pero también muestras de interés por parte del grupo Hezbolá y de Siria, no ha esperado hasta asumir el cargo para abordar ya asuntos de política exterior, tradicional terreno "reservado" del presidente de la república.
Así, según sus asesores, se reunirá mañana en Francia con el primer ministro saliente del Reino Unido, Tony Blair, quien anunció hoy que dimitirá el próximo 27 de junio.
Sarkozy podría, además, acudir a Alemania el mismísimo día 16, después del traspaso de poderes con Chirac, para abordar con la canciller germana y presidenta de turno de la Unión Europea, Angela Merkel, la búsqueda de una salida al impasse abierto en la UE desde el "no" de los franceses y holandeses a la Constitución en 2005.
El presidente electo aboga por la rápida adopción de un "tratado simplificado" (antes lo llamaba "mini tratado), que retomaría esencialmente la parte institucional de la Constitución y que sometería al Parlamento francés para su ratificación.