LONDRES, Inglaterra, mayo 11, 2007.- Ahora que Tony Blair ha anunciado su retiro como Primer Ministro Británico, sólo una persona parece perfilarse como su sucesor a partir del próximo 27 de junio: Gordon Brown. Sin perder tiempo, Brown ha lanzado ya su candidatura, este 11 de mayo, apoyado abiertamente por el mismo Blair. Pero ¿quién es este hombre, apodado como el 'Canciller de Hierro', debido a sus estrictas decisiones con la economía del país en su puesto como Secretario de Finanzas? Brown es alguien totalmente diferente a Blair.
Quizá Brown no es tan apuesto, ni tiene el ángel que llevó a Blair al poder hace 10 años, sin embargo especialistas coinciden en señalar que tiene la fuerza y la personalidad necesarias para manejar el gobierno de Inglaterra.
Brown ha esperado por años esta oportunidad, de hecho bien podría haber sido Pimer Ministro en lugar de Blair, pero en una tensa reunión (ya legendaria) en el restaurant Granita al norte de Londres, se llegó a un acuerdo: Blair disfrutaría primero del puesto, y después, en su momento, se lo entregaría a Brown en bandeja de plata. De hecho Blair tardó demasiado, y es un secreto a voces que en los últimos meses la relación entre ambos fue difícil.
Ahora ha llegado ese momento. Habrá semanas de campañas, en donde otros intentarán arrebatarle lo que considera ya suyo, pero se cree que nadie podrá vencerlo: ningún miembro del gabinete se ha propuesto como candidato.
Brown ha sido miembro del Parlamento desde 1983, representando a Escocia, donde nació, y casi de inmediato adquirió una reputación como excelente orador.
Casado con Sarah Brown ganó mucha simpatía del electorado en 2002, cuando primero perdió a su hija, que nació prematuramente; en el 2006 se reveló también que su hijo de meses de edad, sufre de fibrosis quística.
Su lema político es "justicia y oportunidad", enfatizando el valor de iguales oportunidades para todos los miembros de la sociedad multicultural británica.
Durante sus 10 años a cargo de la economía británica, Brown supervisó un crecimiento continuo y efectuó el control estricto de la inflación, pero sus críticos describen al 'Canciller de Hierro' como una figura política muy divisiva, su exsecretario incluso calificó su estilo de trabajo como "Stalinista".
Sin duda alguna, tomando el bastón de mando de manos del carismático e informal Tony Blair, Brown tiene una tarea muy difícil para convencer a millones de sus compatriotas y a los líderes mundiales, que él es alguien más que un brillante economista.