LA HABANA, Cuba, mayo 14, 2007.- El líder cubano, Fidel Castro, apoyó la decisión de Brasil de "nacionalizar" la patente de un fármaco para el tratamiento del sida pero no se refirió a la situación de Cuba en un mensaje difundido en La Habana por fuentes oficiales. En el nuevo artículo de "reflexiones", el séptimo desde finales de marzo y el tercero en una semana, Castro volvió a mencionar la producción de etanol y la explotación de la caña de azúcar, temas que ha criticado de forma repetida en sus editoriales.
Como ya ocurriera en su anterior artículo, el pasado 9 de mayo, Castro no se refirió a la decisión, la semana pasada, de un tribunal de Estados Unidos de desestimar los cargos por presunto fraude migratorio contra Posada, acusado por La Habana y Caracas de terrorismo.
Tampoco comentó la situación de dos reclutas detenidos el pasado 3 de mayo tras intentar secuestrar un avión en el aeropuerto de La Habana, en un incidente que se saldó con un oficial muerto, tema del que sí había hablado el 7 de mayo, cuando responsabilizó a Estados Unidos y dijo que había que mantener la "serenidad" y la "sangre fría".
El jefe de la revolución, convaleciente por una enfermedad que se mantiene como secreto de Estado y que le obligó a delegar sus cargos el pasado 31 de julio, no comentó, como ha venido siendo habitual, su estado de salud.
"Apoyamos totalmente el decreto de nacionalización de la patente a una transnacional farmacéutica para la producción y comercialización en Brasil de un medicamento contra el sida, el efavirenz, de precio abusivamente alto, igual que otros muchos", dijo Castro en su artículo.
El líder cubano se refirió a la decisión, el pasado 4 de mayo, del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de suspender la patente de un fármaco contra el sida fabricado por la multinacional Merck y de importar un genérico fabricado por un laboratorio de India que cobra un precio más de tres veces inferior al original.
Castro también dio su apoyo a la reciente solución "mutuamente satisfactoria del diferendo con Bolivia sobre las dos refinerías de petróleo".
"Reitero que sentimos profundo respeto por el hermano pueblo de Brasil", señaló.