BARCELONA, España, mayo 15, 2007.- Un hombre que acababa de comprarse una vivienda en una subasta pública en Girona, en el noreste de España, se encontró en el interior de la misma el cadáver momificado de su antigua inquilina. Según recoge este martes la prensa local, la policía cree que el cuerpo sin vida de la mujer estaba en el edificio desde que falleció hace seis años por causas naturales.
Fuentes policiales informaron que el cadáver de la antigua inquilina, que ahora habría cumplido los 60 años, estaba muy descompuesto y se había momificado porque, al estar el edificio cerca del mar, el aire salado lo había acartonado.
Según las mismas fuentes, la fallecida había dejado de pagar recibos y no daba señales de vida desde 2001, por lo que se calcula que murió hace seis años.
Al parecer, nadie la había echado de menos porque no tenía familia en la región y pasaba gran parte del año en Madrid, junto a su madre.
El nuevo propietario del inmueble fue quien se llevó la macabra sorpresa cuando, el pasado sábado, decidió visitar su nueva vivienda.
A las autoridades les sorprendió que el banco que remató el apartamento nunca se molestó en que fuera inspeccionado, dijo el agente.
El comprador Jordi Giro adquirió la vivienda la semana pasada y acudió a verla el sábado por primera vez porque un incendio en el mismo edificio ocasionó la evacuación de algunos inquilinos y quiso examinar la cuantía de los daños.
"Cuando se compra una casa, no se espera una sorpresa como ésta", dijo la policía.