WASHINGTON, Estados Unidos, mayo 17, 2007.- En respuesta a lo propuesta de reforma migratoria bipartidista para legalizar a la mayoría de los más de 12 millones de inmigrates ilegales en Estados Unidos, el presidente George W. Bush se declaró satisfecho por esta propuesta. Declaró que republicanos y demócratas en el Senado estadounidense se unieron y estuvieron de acuerdo en torno a una propuesta de legislación, que ofrece una solución indispensable al problema de la inmigración ilegal en ese país.
De acuerdo con el presidente George W. Bush la propuesta ofrece un sistema de migración seguro, productivo, ordenado y justo.
Bush aplaudió la cooperación entre los senadores de los dos partidos, quienes en los últimos meses trabajaron bajo el espíritu de la cooperación para enfrentar este problema, el cual es fundamental para el pueblo estadounidense.
El presidente estadounidense afirmó que el plan sacará de la sombra a los trabajadores indocumentados que están en este país sin necesidad de una amnistía y sin animosidad. Sin embargo, la propuesta de ley requiere que los trabajadores paguen una multa significativa, que aprendan inglés, paguen sus impuestos, y aprueben una revisión de sus antecedentes, antes de que puedan ser considerados para su legalización. Si ellos obtienen este status legal y deciden solicitar una carta de residencia, deben de volver a sus países de origen y hacer una solicitud para esperar su turno atrás de todos aquellos que han respetado la ley.
George W. Bush confió que la propuesta de reforma comprensiva se pueda convertir en ley. “Le pido a todos los miembros del Congreso el apoyo a esta propuesta de reforma migratoria bipartidista”.