Dos soldados libaneses fallecen durante combates entre el ejército y los extremistas de Fatah al Islam atrincherados en campo de refugiados palestinos
BEIRUT, Líbano, jul. 12, 2007.- Al menos dos soldados libaneses murieron este jueves y varios resultaron heridos por disparos de francotiradores en la periferia del campamento de refugiados palestinos de Nahar al Bared, donde todavía quedan civiles sin evacuar, dijeron fuentes militares y humanitarias.
Las fuentes no precisaron el número de heridos.
El Ejército libanés bombardea hoy de forma intermitente el campamento, donde aún siguen atrincherados combatientes radicales sunitas del grupo Fatah al Islam, presuntamente vinculados con la red terrorista de Al Qaeda.
Los disparos de artillería comenzaron poco antes del amanecer, y algunas horas después que más de 150 civiles huyeron a pie del campamento ubicado en el norte del Líbano, mientras los soldados que cercaban el vecindario avanzaban con sus tanques y vehículos armados.
El ejército dijo que dos soldados murieron este jueves, elevando a 88 la cantidad total de militares muertos desde que comenzaron los enfrentamientos en el campamento Nahar al Bared, el 20 de mayo. Más temprano, un vehículo blindado sacó del complejo a por lo menos dos soldados heridos.
Las fuerzas armadas han instado en varias ocasiones a los combatientes de Fatah al Islam a que se rindan, pero éstos rechazan y continúan la batalla.
Se espera que las tropas lancen pronto el asalto final contra Nahar al Bared, una vez hayan sido evacuados todos los civiles, que podrían ser 200, según afirmó ayer un responsable de la facción palestina Al Fatah.
"Todavía quedan 45 niños y 21 mujeres", explicó hoy Virginia de la Guardia, delegada del Comité Internacional de la Cruz Roja, aunque aseguró que "seguimos a la espera de poder sacarlos" del lugar.
La violencia tuvo lugar en el aniversario del comienzo de la guerra de Israel y los guerrilleros de Hezbolá en el sur del Líbano en el 2006. En un discurso para marcar esa fecha, el primer ministro Fuad Saniora pidió el miércoles un "final" de los enfrentamientos en Nahar el Bared.
El operativo militar tuvo lugar después que un francotirador que se encontraba en el campamento mató en la noche a un soldado, y tras reiteradas negativas del grupo de milicianos Fatah al Islam a rendirse.
Al menos 60 milicianos y más de 20 civiles han muerto en los enfrentamientos, el peor brote de violencia interna en el país desde la guerra civil que se extendió entre 1975 y 1990. En el complejo vivían más de 30 mil refugiados palestinos antes de que comenzaran los combates.
La mayoría de los residentes del campamento ya ha huido, pero algunos cientos aún permanecerían allí en sus casas.