Informes de inteligencia revelan que los 11 ex diputados secuestrados por las FARC perdieron la vida en un combate entre guerrilleros
BOGOTÁ, Colombia, jul. 28, 2007.- Los once ex diputados secuestrados por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que murieron en junio pasado en cautividad perdieron la vida en un fuego amigo entre dos frentes de ese grupo, afirmó este sábado el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).
El director saliente de esta entidad de inteligencia estatal, Andrés Peñate, dijo a los periodistas que esa versión fue obtenida por "informes de inteligencia" basados en testimonios de reinsertados y grabaciones hechas a conversaciones de líderes de las FARC.
Agregó que al parecer los políticos del departamento del Valle del Cauca, que estaban secuestrados desde abril del 2002, quedaron atrapados en un combate entre integrantes de dos facciones en Nariño, zona situada 700 kilómetros al suroeste de Bogotá.
Explicó que, de acuerdo con los mismos informes, los ex diputados eran vigilados por unos 16 rebeldes que terminaron combatiendo a otros 29 guerrilleros de la "columna móvil Arturo Ruiz" que iba a apoyarlos, al confundirlos con militares.
Las FARC afirmaron el 28 de junio que los diputados habían muerto diez días antes en un supuesto "fuego cruzado" con "un grupo militar no identificado".
Pero el presidente colombiano, Álvaro Uribe, acusó a los insurgentes de asesinarlos y desde entonces exige que los guerrilleros entreguen sus cadáveres para aliviar el drama de los familiares.
Las FARC sugirieron que en el "fuego cruzado" pudo haber paramilitares o mercenarios caza-recompensas, mientras que fuentes oficiales no descartaron que los rehenes hubieran sido asesinados en represalia por la muerte de un líder rebelde conocido como "J.J.".
Los once ex diputados eran parte del grupo de políticos, soldados, policías y estadounidenses secuestrados, que las FARC aspiran a intercambiar por unos quinientos insurgentes presos.
Para ello se requiere un acuerdo humanitario previsto en el derecho Internacional Humanitario que no ha sido posible porque las FARC lo supedita a que el Estado desmilitarice dos municipios del Valle del Cauca.
El director del DAS, que dimitió hace cuatro días, dijo que los reportes indican que los guerrilleros están llevando los cadáveres de los ex diputados a la zona rural de Pradera.
El pasado miércoles se conoció una declaración en la que las FARC aceptan la propuesta del presidente Uribe de formar una comisión internacional que reciba los cuerpos.
Las FARC aceptaron que en esa comisión esté el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), pero pidieron que también estén dos delegados de las familias de los ex diputados y el ex ministro conservador Álvaro Leyva, un experto en negociaciones de paz que tiene gran aceptación en la cúpula del grupo rebelde.
Esa comisión, en la que también estarían expertos forenses internacionales, debe establecer la causa de la muerte de los políticos regionales.
El director del DAS lamentó que los restos hallan sido cambiados de lugar y subrayó que "lo importante para el análisis de este tipo de cosas es el lugar en el que ocurrieron los hechos".