El Gobierno de EU lamenta que a un año de que Fidel Castro cediera el poder a su hermano Raúl, la vida de los cubanos no ha tenido grandes cambios
WASHINGTON, Estados Unidos, jul. 31, 2007.- El Gobierno de Estados Unidos dijo este martes que "desafortunadamente" la vida de los ciudadanos cubanos no ha experimentado grandes cambios un año después de que el presidente de Cuba, Fidel Castro, cediera el poder a su hermano Raúl.
Este martes se cumple un año desde que "el dictador principal decidiera ceder el control del país al dictador subordinado", declaró a la prensa un portavoz del Departamento de Estado.
En una rueda de prensa, el portavoz, Tom Casey, precisó que "desafortunadamente", esa decisión no ha acarreado ningún cambio destacado para la población de la isla caribeña.
Pese a que el actual responsable cubano, Raúl Castro, ha mostrado su interés en mantener un diálogo con EU, el portavoz recordó que la Administración estadounidense insiste en que lo que tiene que haber es un diálogo del propio Raúl Castro y el régimen cubano con el pueblo.
Esa es la manera, añadió, de que los cubanos tengan una oportunidad de "expresarse libremente" y, en última instancia, de "elegir libremente a sus propios líderes en unas elecciones libres y justas".
Al ser preguntado por qué EU critica tanto a Cuba y al mismo tiempo firma contratos millonarios de carácter armamentístico con otros países de dudosa reputación en materia de Derechos Humanos, como Arabia Saudita, Casey dijo que el historial del régimen cubano en los últimos 50 años es el peor.
Los sucesivos gobiernos estadounidenses han expresado sus temores en torno al régimen cubano por la amenaza que representa para los países vecinos y por la represión de su gente, según el portavoz.
Eso contrasta "con la relación que tenemos con otros países que están del lado de la estabilidad, del lado de la paz, y que trabajan con nosotros, con éxito, en diferentes áreas", apuntó.
De ahí que Casey considere que la comparación con Arabia Saudí no es válida.Una prueba clara del tipo de régimen que existe en Cuba, dijo, son los esfuerzos del gobierno de ese país por evitar que la población tenga acceso a información del exterior, como la que proporcionan las cadenas de Radio y Televisión Martí, dos medios financiados por Washington.
El hecho de que el régimen trate de interferir sus emisiones muestra su temor a que los ciudadanos puedan comprender lo que está pasando y se den cuenta de las circunstancias en las que viven, añadió.
Casey dijo no tener datos sobre el éxito que puedan tener o no las emisiones de esos medios de comunicación, aunque sí aseguró que EU mantiene sus esfuerzos por romper el bloqueo del Gobierno cubano y hacer llegar la información a los hogares cubanos.