Denuncia Fidel Castro múltiples violaciones a los derechos humanos en Guantánamo, y advirtió: ‘Si hay que esperar el derrumbe del sistema, esperaremos’
LA HABANA, Cuba, ago. 17, 2007.- El convaleciente líder cubano, Fidel Castro, denunció hoy que la base naval de Guantánamo, controlada por Estados Unidos, representa una amenaza para su país y afirmó que Cuba esperará en "alarma de combate" su cierre tras el derrumbe del sistema estadounidense.
Castro, que convalece de una grave enfermedad que le mantiene alejado del poder desde hace un año, denunció que en la base de Guantánamo (oriente de Cuba) se violan los derechos humanos en la última entrega de la serie de reflexiones sobre los intentos anexionistas de Estados Unidos publicada esta semana bajo el título "El Imperio y la Isla Independiente".
La base, afirmó, "ha estado presente en los planes y operaciones concebidos por Washington para derrocar al Gobierno Revolucionario".
El jefe de la revolución denunció que tras el 31 de julio de 2006, cuando su enfermedad le obligó a ceder el poder temporalmente a su hermano menor, el general Raúl Castro, Washington ha valorado el uso de las instalaciones de Guantánamo como "campamento de concentración" para los emigrantes ilegales cubanos interceptados en el mar.
Cuba "ha tomado todas las medidas posibles para evitar incidentes entre las fuerzas militares de ambos países" y se ha comprometido a respetar los acuerdos migratorios, añadió Castro, que se preguntó "por qué tanta habladuría, amenaza y bulla" por parte de Estados Unidos.
Según el líder cubano, desde el punto de vista militar, la base ya no tiene valor porque un portaaviones nuclear bien equipado es varias veces más poderoso, pero "hace falta la base para humillar y hacer las cosas sucias que allí tienen lugar", denunció.
"Si hay que esperar el derrumbe del sistema, esperaremos (...) La espera de Cuba será siempre en alarma de combate", insistió Castro.
El artículo detalló algunas de las acciones desarrolladas en la base por EU contra Cuba desde el triunfo de la revolución, en 1959, como el lanzamiento de material inflamable sobre territorio cubano, la violación de aguas jurisdiccionales de la isla y la elaboración de planes de auto-agresión para provocar una guerra, entre otras.
Entre 1962 y 1976, señaló, se registraron más de 8.000 violaciones del territorio cubano desde la base, donde permanecen recluidos 776 prisioneros de 48 países.
Estados Unidos paga un alquiler simbólico anual de 4.085 dólares por el uso de la base que el gobierno de Fidel Castro se ha negado a aceptar desde 1960.