Encuestas señalan que Cristina Fernández de Kirchner tiene el 50 % de intención del voto para las próximas elecciones presidenciales de Argentina
BUENOS AIRES, Argentina, ago. 27, 2007.-La candidata del oficialismo a la Presidencia de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, amplía su ventaja de cara a los comicios generales del próximo 28 de octubre ante una cada vez más dispersa oposición.
La abanderada del Frente para la Victoria mantiene una cómoda ventaja en las encuestas de intención de voto sin que se vislumbre que alguno de los hasta ahora siete aspirantes opositores tenga el respaldo suficiente para forzar al menos a una segunda vuelta.
Analistas políticos locales indicaron que, a sólo dos meses de los comicios, la oposición política en Argentina está fragmentada y por ello ha sido incapaz de aprovechar los escándalos de corrupción que acosan al gobierno del presidente Néstor Kirchner.
Los partidos y las organizaciones sociales de oposición han mantenido la línea de fragmentación que se dibujó desde el inicio de la gestión de Kirchner, quien asumió el poder en 2003 y mantiene elevados niveles de respaldo a su gestión.
La oficialista, quien ocupa una curul en el Senado en representación de la estratégica provincia de Buenos Aires, la más grande del país, cuenta con una intención de voto de alrededor del 50 por ciento, mientras que ninguno de sus contrincantes supera el 15 por ciento.
La legislación electoral establece que para ganar la Presidencia en primera ronda es necesario que un candidato obtenga la mayoría absoluta o al menos el 40 por ciento de los sufragios válidos y una ventaja de 10 puntos sobre el segundo lugar.
En caso contrario, la ley prevé una segunda vuelta electoral cuatro semanas después de los comicios generales entre los dos abanderados con mayor cantidad de votos.
Las encuestas indicaron que la oposición en Argentina aspiraría, por mucho, a un segundo turno ante la popular primera dama, quien también ganaría esa instancia democrática.
Sin embargo, ninguno de los numerosos sondeos que son dados a conocer en forma periódica otorga escenarios favorables a los siete candidatos de la oposición que se han postulado hasta ahora a la Presidencia del país sudamericano.
Los representantes de la derecha son los ex ministros de Economía, Roberto Lavagna, de Una Nación Avanzada (UNA), y Ricardo López Murphy, de Recrear, así como los gobernadores de Neuquén, Jorge Sobish, y de San Luis, Alberto Rodríguez Saá.
La parte progresista está representada por la ex diputada Elisa Carrió, de Alternativa por una República Igualitaria (ARI); Vilma Ripoll, de Nueva Izquierda, y el cineasta Pino Solanas, del Partido Socialista.
El plazo para presentar alianzas ante la justicia electoral vence en la medianoche de este lunes, por lo que Carrió y López Murphy están tratando de llegar a un acuerdo que les permita ir juntos a la elección para sumar votos.
El titular de la Dirección Nacional Electoral, Alejandro Tullio, explicó que las campañas comenzaron en forma oficial el pasado 30 de julio y terminarán el 26 de octubre, tiempo en el cual los candidatos no podrán gastar más de 13 millones de dólares.
El funcionario añadió que la lista de candidatos todavía puede crecer porque el cierre de registro de fórmulas para los comicios de octubre será el 8 de septiembre.
Tullio explicó que el distrito clave es Buenos Aires, ya que esta provincia concentra 10 millones de electores, es decir, casi una tercera parte del total de las personas que están habilitadas para votar en Argentina.
Señaló que en el extranjero hay un padrón de 35 mil votantes, que representan apenas el 8.0 por ciento de los argentinos que viven en el exterior, por lo cual se intensificarán las campañas para que los emigrantes participen en la elección.
Un total de 27 millones 57 mil 249 argentinos podrán elegir presidente, vicepresidente, 130 diputados y 24 senadores, en un proceso que costará 65 millones de dólares y en el que se espera superar el 78 por ciento de participación de electores.