Meteorólogos prevén que 'Félix' aumentará su fuerza en los próximos días; el fenómeno presenta vientos máximos sostenidos de 270 kilómetros por hora
ORANJESTAD, Araba, sep. 2, 2007.- El huracán “Félix” derribó árboles y obligó a los turistas a refugiarse en hoteles en un grupo de islas holandesas del Caribe el domingo, antes de dirigirse a aguas abiertas, donde se fortaleció, convirtiéndose en una tormenta de categoría 5.
“Félix” castigó brevemente Aruba, Cucazao y Bonaire con lluvias y fuertes vientos, causando apagones e inundando algunas casas. Pero los pobladores de las islas manifestaron su alivio porque causó menos daños que lo previsto, dado que solamente sus bandas externas tocaron las pequeñas islas.
"No tuvimos una tormenta muy mala. Mi perro durmió tranquilamente durante la noche", dijo la administradora médica Siomara Albertus, de Bonaire, quien pasó la noche en casa con su mascota.
“Félix”, con vientos máximos sostenidos de 270 kilómetros por hora se fortalecería incluso más antes de llegar a mediados de semana a Centroamérica, convertido en un enorme meteoro capaz de graves daños.
Los meteorólogos dijeron que luego de su paso por Curazao y Aruba la tormenta se movería sobre las aguas abiertas del Caribe central, antes de bañar la costa norte de Honduras el martes y cayendo sobre Belice el miércoles.
El gobierno de las Antillas Holandesas anuló todas las alertas y advertencias de tormenta para Aruba, Curazao y Bonaire a las 18:00 horas (GMT), de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes en Miami.
La tormenta obligó a decenas de miles de turistas y pobladores de las tres islas ubicadas frente a las costas venezolanas a permanecer en sus casas y hoteles, preparados con agua potable, linternas y provisiones.
En Curazao, varias residencias en zonas de baja altura se inundaron. En Bonaire, muchos pobladores se prepararon para lo peor, instalando cubiertas contra tormentas en sus ventanas y llevando sus botes a tierra firme, pero los vientos externos de "Felix" causaron pocos daños.
En Aruba, donde hubo pocos daños, al menos un catamarán se soltó de sus amarras, una casa fue dañada por un árbol caído y hubo un apagón en un poblado del norte. El aeropuerto de la isla también fue cerrado.
“Félix” se convirtió en el segundo huracán de la temporada en el Atlántico el sábado, luego de que Dean dejara al menos 20 muertos en el Caribe y dejara un sendero de destrucción desde Santa Lucía a México.
A las 21:00 horas (GMT), la tormenta se había convertido en un poderoso huracán y tenía su centro a unos 710 kilómetros al sureste de Jamaica, avanzando en dirección oeste noroeste a unos 32 kilómetros por hora, dijo el centro de huracanes.
Este sábado, “Félix” trajo consigo fuertes lluvias y vientos potentes a Granada como una tormenta tropical, arrancando los techos de al menos dos casas y destruyendo un popular centro de conciertos. No se informó sobre lesiones y el gobierno de Granada continuaba evaluando los daños.
Alertas de tormenta tropical fueron emitidas para las islas de Gran Caymán y Jamaica, que fue golpeada por Dean el 19 de agosto. Una alerta significa que una tormenta tropical afectaría la región en un plazo de 36 horas.
"Recuerden que los huracanes “Match”, “Wilma “y “Michelle” pasaron lejos de la isla, aunque vientos de fuerza tropical, olas y mareas generadas por la tormenta dañaron las zonas costeras", dijo Barbara Carby, directora de la oficina de respuesta ante riesgos de Cayman.
En Belice, la gente guardó provisiones y cubrió con tablas sus ventanas para protegerlas contra los vientos del huracán. Muchos residentes de zonas de baja altura buscaron terreno alto.
Había un poco más de tranquilidad en Honduras, donde las autoridades mantienen la atención sobre la tormenta, pero no han ordenado desalojos. En la costa Norte, los turistas continuaban disfrutando las piscinas y el sol.
En tanto, en la costa del Pacífico mexicano, mientras tanto, los meteorólogos dijeron que la tormenta “Henriette” podría convertirse en un huracán y amenazaría la parte Sur de la península de Baja California para este martes.