LONDRES, Inglaterra, ene. 04, 2001.- Gran Bretaña no dispone de ninguna prueba fidedigna que permita confirmar o desmentir los rumores de que el presidente de Iraq, Saddam Hussein, fue víctima de un derrame cerebral, declaró este jueves el secretario de Estado del Foreign Office (cancillería), John Battle.
"Varios medios señalaron que Saddam Hussein habría sufrido un ataque cardíaco o una embolia, pero nosotros no tenemos absolutamente ninguna fuente directa para confirmar esas informaciones", declaró Battle a la radio BBC.
"Por otra parte, algunos dijeron que de todas formas había suposiciones debido a citas anuladas e imágenes recientes mostrando que no gozaba de buena salud, así que se puede esperar cualquier cosa", agregó el secretario de Estado.
Bagdad desmintió el miércoles que Saddam Hussein hubiera sufrido una embolia cerebral, ,y anunció que el mandatario había presidido una reunión del Consejo de Ministros.
Battle defendió también la posición de Gran Bretaña, que apoya las sanciones impuestas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a Iraq, y participa con la aviación estadounidense en misiones de vigilancia de las dos zonas de exclusión aérea instauradas después de la Guerra del Golfo.
Esas sanciones y esos vuelos no están destinados a precipitar la caída de Saddam Hussein, agregó Battle.
Sin embargo, "no cabe duda de que Iraq estaría mucho mejor si él (Saddam Hussein) se retirase", señaló.