Dos estudiantes resultan heridos durante un tiroteo en la Universidad de Delaware, EU; un alumno es detenido como sospechoso y se busca a otro posible agresor
WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 21, 2007.- Dos estudiantes resultaron heridos esta madrugada en un tiroteo registrado en la Universidad de Delaware que hizo rememorar a los estadounidenses recientes tragedias en instituciones docentes del país como Columbine o Virginia Tech.
Las autoridades locales informaron en la última rueda de prensa que en el suceso se produjeron "entre cuatro y seis disparos" y señalaron que han identificado "a dos personas de interés".
Según la Policía, esas personas son también estudiantes pero sólo uno de ellos ha sido localizado y empezó a ser interrogado a las 13.00 hora local (19.00 GMT).
Los jóvenes afectados, un hombre y una mujer del campus de Dover, ambos procedentes de Washington DC, según indicó la Policía, fueron trasladados al hospital Bayhealth de Delaware.
El hombre se encuentra en estado estable mientras que la mujer sufrió graves heridas que ponen en peligro su vida, explicó la Universidad.
Un comunicado divulgado por el centro universitario anunció que las clases fueron canceladas por hoy y recomendó a sus alumnos que permanecieran en las habitaciones de los colegios mayores.
La Universidad de Delaware, fundada en 1890 y conocida por acoger a una mayoría de estudiantes de raza negra, posee alrededor de 3 mil 300 estudiantes en el campus de Dover, a unos 160 kilómetros del noreste de Washington DC.
El tiroteo ocurre semanas después de que fueran asesinados el pasado 4 de agosto en Newark (Nueva Jersey) los afroamericanos Terrance Aeriel, Dashon Harvey e Iofemi Hightower, que formaban parte o estaban a punto de matricularse en esa Universidad.
Lo que en un principio pareció el comienzo de otra enorme tragedia en un centro educativo, puede que finalmente se quede en un terrible susto.
Los rectores de la Universidad Politécnica de Virginia, testigo de la matanza el pasado abril de 32 personas a manos del estudiante surcoreano Cho Seung-Hui, que posteriormente se suicidó, fueron duramente criticados por no reaccionar a tiempo.
Un informe elaborado por un panel investigador del estado de Virginia señaló que si la Universidad hubiera alertado antes o cancelado las clases después de que Cho disparase contra sus dos primeras víctimas, antes de perpetrar el resto de la matanza, el número de víctimas podría haber sido menor.
Esta fue la peor matanza registrada en un centro docente estadounidense.
Pero en Delaware, la Universidad cerró a cal y canto sus instalaciones nada más tener conocimiento del tiroteo y alertó del incidente a sus estudiantes por teléfono, a través del portal del centro en internet y mediante folletos, indicaron autoridades del campus en un comunicado.
Además, añadieron que no se reanudarán las clases hasta que el sospechoso sea detenido. "Creo que no hay institución alguna en este país que no haya aprendido la lección de Virginia Tech; nosotros, desde luego, lo hicimos", dijo Carlos Holmes, portavoz de la Universidad, al canal de televisión estadounidense CNN.
"La gente está asustada y muchos intentan averiguar si lo que ha ocurrido está relacionado con los asesinatos en Newark", dijo la alumna Akousa Afiririyieshwegie.
Cho Seung-Hui evocó en su misiva de despedida a los "mártires" Eric Harris, de 18 años, y Dylan Klebold, de 17, que mataron a doce compañeros y un profesor de la escuela secundaria de Columbine (Colorado) en 1999.