Denuncia el presidente libanés, Emile Lahoud, ante la ONU, las violaciones de Israel en contra de la soberanía marítima, terrestre y área de Líbano
NUEVA YORK, Estados Unidos, sep. 28, 2007.- El presidente de Líbano, Emile Lahoud, solicitó este viernes a la comunidad internacional que se mantenga vigilante ante las "intenciones malignas" de Israel hacia su país, que podrían llevar a una reedición de la guerra de 2006.
"Me pregunto la razón por la que todavía estamos en la fase del alto el fuego y no hemos pasado a la fase del cese de las hostilidades, como pide la resolución" de la ONU, dijo Lahoud.
El mandatario libanés, durante su intervención en el pleno de la 62 Asamblea General de la ONU, pidió la implementación completa de la resolución 1701 que en agosto de 2006 puso fin a más de un mes de guerra entre Israel y las milicias chiítas de Hezbolá.
"Este asunto sigue siendo cuestionable para muchos libaneses, especialmente cuando Israel sigue hasta este mismo momento violando nuestra soberanía marítima, terrestre y aérea", advirtió.
Lahoud hizo referencia a las más de 500 violaciones del espacio aéreo y el suelo libanés protagonizadas por el Ejército hebreo desde agosto de 2006, las cuales se han reportado en los informes de la ONU sobre la situación en el sur del Líbano.
La resolución 1701 no se puede considerar que se ha puesto en práctica en su totalidad hasta que Israel libere a los presos libaneses que permanecen en su poder y se termine su "ocupación" de algunas zonas del sur de Líbano, como son las Granjas de Shebaa, las colinas de Kfarshouba y parte del poblado de Ghajar, indicó.
Por ello, agradeció el trabajo de un equipo de expertos cartógrafos de la ONU que se encuentran elaborando un mapa de la zona, con el fin de establecer una delimitación exacta de esa zona entre Líbano, Israel y Siria.
En ese sentido, advirtió que cualquier resolución del conflicto de Oriente Medio debe incluir la retirada de Israel de todos "los territorios árabes ocupados" y el retorno de refugiados palestinos a sus tierras, en contra de la intención israelí de que permanezcan en los países que los acogieron tras la creación del Estado hebreo.
El gobernante aseguró que el derecho al retorno de los palestinos no es únicamente una cuestión de implementar las resoluciones de la ONU sobre el tema, sino también de eliminar una amenaza a la estabilidad de los países vecinos de Israel, como Líbano.
"Es muy peligroso alterar el equilibrio delicado de su existencia como nación basada en la diversidad y la coexistencia entre un gran número de sus sectas, que han vivido unas junto a las otras en armonía y respeto mutuo", apuntó.
Lahoud también se refirió a la grave crisis que vive su país, donde una serie de atentados contra políticos contrarios a la influencia siria han profundizado las diferencias en el Parlamento libanés ahora que debe elegir a un nuevo presidente del país.
"Por eso instamos a la comunidad internacional que, mediante la Carta de las Naciones Unidas, detenga la intervención extranjera en los asuntos domésticos de sus Estados miembros", apuntó.
Los acontecimientos han demostrado que los libaneses son capaces de tomar decisiones propias, destacó Lahoud, por lo que pueden convivir e interactuar pacíficamente.