Afirma Mohamed Al Fayed que la princesa Dana y Dodi fueron asesinatos; espero que algún día se haga justicia, dice el dueño de los almacenes Harrods
LONDRES, Inglaterra, oct. 2, 2007.- El dueño de los almacenes Harrods, el egipcio Mohamed Al Fayed, insistió que su hijo Dodi y la princesa Diana de Gales, fallecidos hace más de 10 años, fueron víctimas de un complot y manifestó su esperanza de que haya justicia.
Al llegar a la Corte Suprema de Londres para asistir a la primera sesión de la nueva investigación sobre la muerte de Diana, el padre de Dodi indicó que está convencido de que ambos "fueron asesinados" por un complot de los servicios secretos británicos MI6.
"Espero justicia. Soy un padre que ha perdido a su hijo. He luchado durante 10 años, al final quiero que se haga justicia. Estoy seguro de lo que pasó, yo sé que fueron asesinados", dijo el magnate, citado por la prensa internacional.
Al Fayed, quien emprendió una larga batalla legal para que el caso fuera presentado ante un juez y un jurado, confía en que el tribunal emita una decisión correcta.
El juez Scott Baker estará a cargo de esta pesquisa, retrasada en varias ocasiones, pero que deberá esclarecer definitivamente cómo perdió la vida la princesa Diana el 31 de agosto de 1997 en París.
Al término de la indagación judicial, el jurado se pronunciará sobre las afirmaciones del empresario respecto a que su hijo y Diana fueron "víctimas de un complot de los servicios secretos británicos" porque la pareja planeaba casarse y ella estaba embarazada.
Esta investigación judicial sobre la muerte de Lady Di y Dodi, que según las policías británica y francesa se debió a un accidente de tráfico, durará entre cuatro y seis meses.
En la sesión de este martes, los 11 miembros del jurado seleccionado para este caso deberán prestar juramento y enseguida examinar de manera imparcial todas las pruebas que sean presentadas durante la investigación.
Diana, Dodi y el conductor Henri Paul murieron cuando el automóvil en el que viajaban se estrelló contra una columna del túnel que pasa por debajo del puente Alma en París mientras huían de los fotógrafos, pero sobrevivió el guardaespaldas de la princesa.
Tanto la investigación francesa como la de la Policía Metropolitana de Londres concluyeron que Paul conducía a exceso de velocidad y bajo los efectos del alcohol.
La investigación deberá analizar una serie de teorías vinculadas con el accidente, entre ellas si el chofer conducía bajo los efectos del alcohol, si Diana temía por su vida, si estaba embarazada o si tenía pensado casarse con Dodi Al Fayed.
Los 11 miembros del jurado -seis mujeres y cinco hombres- fueron elegidos de una lista preseleccionada de 25 personas, quienes no pueden tener conexión alguna con familiares de Diana, Dodi o los servicios secretos británicos.
Alrededor de 140 periodistas de todo el mundo se han acreditado para asistir al juicio y cada integrante del jurado será escoltado por una unidad de elite de Scotland Yard, entrenada especialmente contra atentados terroristas.
Los hijos de Diana, los príncipes Willian y Harry, esperan que sea una investigación "abierta, justa y transparente" y que finalice lo antes posible.
Este tipo de indagación -un procedimiento jurídico específico a Inglaterra y Gales- tiene como objetivo determinar las causas de una muerte en caso de circunstancias violentas o inexplicadas, sin ser un proceso, ni pronunciarse alguna condena.