Mandatarios de Colombia y Venezuela inaugurarán gasoducto entre ambas naciones, también tratarán el canje de rehenes en manos de las FARC
BOGOTÁ, Colombia, oct 11, 2007.- Los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y de Venezuela, Hugo Chávez, que inaugurarán este viernes un gasoducto en el norte colombiano, también hablarán del canje de secuestrados y presos de la guerrilla de las FARC y del litigio limítrofe que ambos países tienen hace cuatro décadas, dijeron este jueves distintas fuentes.
Uribe y Chávez, acompañados por el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, se entrevistarán en un campo de gas del departamento de La Guajira (mil 400 kilómetros al norte de Bogotá) para inaugurar un gasoducto entre Colombia y Venezuela en el que se invirtieron 200 millones de dólares.
Chávez aceptó en agosto pasado la petición de Uribe de buscar un acercamiento con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que entre sus secuestrados mantiene a 45 políticos, soldados, policías y estadounidenses.
La senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, a quien Uribe encomendó una misión similar, declaró a emisoras colombianas que en la cita entre Uribe y Chávez se buscará una fórmula para zanjar las discrepancias para una reunión del mandatario venezolano y delegados de las FARC que debía efectuarse el pasado lunes en Caracas.
El ministro colombiano de Relaciones Exteriores, Fernando Araujo, declaró este jueves a los periodistas que el tema del acuerdo humanitario para el canje "está en la agenda de esta reunión".
"De manera que los presidentes lo abordarán para ver cómo se seguirá impulsando", dijo.
El gobernante de Venezuela le ha enviado varios mensajes públicos a Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", fundador y jefe de las FARC, para que se reúna con él.
Sin embargo, las autoridades colombianas advirtieron de que no detendrán las operaciones militares contra los rebeldes ni les darán facilidades para viajen a Caracas a reunirse con Chávez.
El pasado fin de semana, Chávez manifestó que el gobierno de Colombia "debe facilitar y no obstaculizar la reunión".
Las FARC aspiran a conseguir la libertad de 500 guerrilleros presos si liberan a los secuestrados, entre los cuales se encuentran la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien también posee la nacionalidad francesa, y los estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marco Gonsalves.
Para ello se requiere un acuerdo humanitario que las FARC condicionan a que el Ejecutivo desmilitarice dos municipios del departamento del Valle del Cauca (suroeste), a fin de dialogar allí e intercambiar los rehenes, pero el gobierno de Uribe rechaza de plano esta posibilidad.
Uribe y Chávez se reunieron por última vez el pasado 31 de agosto en la hacienda presidencial Hato Grande, cerca de Bogotá, cuando el mandatario venezolano aceptó gestionar el acercamiento con las FARC.
La revista Cambio señaló en su última edición que Uribe y Chávez se referirán a la solución del llamado "diferendo" por la frontera marina y submarina entre las dos naciones.
Este contencioso estuvo a punto de arreglarse en 1980 por medio de la llamada "Hipótesis de Caraballeda", pero la propuesta no se firmó por la fuerte oposición que despertó en Venezuela, país que considera el área a delimitar, situada en el golfo de Venezuela como vital para su economía petrolera.
En 1990, los gobiernos de Colombia y Venezuela acordaron dejar el tema del litigio en manos de expertos, para no afectar las relaciones bilaterales, poco después de que dos navíos de guerra estuvieran punto de desatar una guerra.
Cerca de dicha zona por delimitar, que es la que queda más al norte de Suramérica, se reunirán este viernes los gobernantes.