Huelga de transportes colapsa Francia

 
 
por: Kasia Wyderko
Fuente: Noticieros Televisa
 

La capital francesa se encuentra colapsada por una huelga de transportes; el 85% de los trenes a nivel nacional se ven afectados por el movimiento

 
PARÍS, Francia, nov 14, 2007.- "Los franceses hacen huelga los lunes porque sube el pan, los martes se manifiestan porque ganan poco, los miércoles protestan por la falta de libertades... y el domingo votan por la derecha..." Esta frase que salió hace años de la boca del ex presidente de Francia, el socialista François Mitterrand y que ahora parece premonitoria, refleja muy bien la situación que se vive en el país galo en este atormentado otoño social.

Esta semana, seis meses después de ser investido como Jefe de Estado, el derechista Nicolas Sarkozy se enfrenta a su primera prueba de fuego en un clima de nerviosismo, frenéticas negociaciones con los aguerridos sindicatos y especulaciones.

Una semana negra, marcada por una serie de huelgas por los planes gubernamentales de reformar los llamados regímenes especiales de jubilación, unas protestas que podrían alargarse indefinidamente. La reforma del sistema de pensiones, prometida por Sarkozy durante la campaña electoral y aplaudida por la mayoría de los ciudadanos, consiste en pasar gradualmente de 37.5 a 40 años de aporte necesario para jubilarse.

Su objetivo: ahorrar siete mil 300 millones de dólares y así sanear las deficitarias finanzas públicas.

Ya estalló la huelga en el sector del transporte público. En París no hay trenes suburbanos, ni metro, ni buses, ni tranvías.

El 85 por ciento de los trenes de la red nacional se ven afectados por el movimiento. A las protestas se unieron las empresas públicas de gas y electricidad, que también gozan de privilegios de regímenes especiales de jubilaciones.

La mayoría de los sindicatos de educación, correos y telecomunicaciones, justicia, y por supuesto los estudiantes, se solidarizan con la huelga. Si se juntan todos, el efecto "bola de nieve" contra Sarkozy estará asegurado.

La parálisis de los transportes urbanos sumergió a París en un verdadero caos circulatorio. Se colapsaron las entradas y el centro de la ciudad. Los parisinos, grandes conocedores de huelgas, manifestaciones, movimientos de protesta y problemas viales, se entregan a la más exuberante imaginación para hallar soluciones.

Las calles se llenaron de patines, patinetas, motos y bicicletas. Hasta jefes de grandes compañías, ataviados con trajes de marca y corbatas, conjuran hoy el desasosiego al andar en patines o patineta. Así tienen garantizado el arribo al destino y la ruptura de la rutina. Si, hay que tomar las cosas con filosofía, hacer relucir el lado lúdico de situaciones en teoría estresantes.

Mucha gente pudo llegar al trabajo gracias a las páginas web, en las que empleados de diversas empresas ofrecen plazas en su coche, detallando el trayecto y las horas de salida. La penuria hace florecer la solidaridad. Otro sistema que nunca falla: recorrer la ciudad a pie, sirve además para quemar calorías.

Nicolas Sarkozy dejó claro que no dará su brazo a torcer, llevará la reforma hasta el final y con determinación. Sabe que la mayoría de sus compatriotas está a su lado. El 69 por ciento de los franceses considera injusta esta huelga total e indefinida, cuyos efectos nadie se atreve a pronosticar.

 
Cientos de franceses se encuentran varados sin poder llegar a sus trabajos.
Cientos de franceses se encuentran varados sin poder llegar a sus trabajos.
Foto: AP
Fotogalería Videos