LONDRES, Reino Unido, nov 21, 2007.- La pérdida en el correo de dos discos de computadora con la información personal de millones de británicos ha sido descrito ya como el peor error de seguridad en la historia del Reino Unido. Veinticinco millones de personas se encuentran en estos momentos en serio peligro de fraude.
La sorpresa ha sido enorme después de que se revelara el extravío de este paquete con la información de todas las familias con hijos menores de 16 años.
Miles de padres de familia se encuentran revisando sus cuentas de banco, buscando alguna señal de que su identidad haya sido robada. Mientras, el gobierno británico está siendo seriamente criticado y se exige ya la renuncia de su Secretario de Economía, Allistair Darling.
Aunque hasta ahora no hay nada que haga suponer que los discos han caído en malas manos, hay preguntas que no han sido respondidas, y que tienen a millones furiosos con sus gobernantes:
- ¿Quién decidió colocar en el correo estos discos con información tan importante sin que estuviese certificado?
- ¿Qué ha pasado con el paquete, y quién lo tiene en su poder?
- ¿ Por qué el gobierno tardó 10 días en anunciar el extravío?
La ciudadanía tiene razón en estar preocupada: quién no lo estaría si sus nombres y los de sus hijos, su dirección, sus fechas de nacimiento, sus números de seguridad social y hasta los detalles de sus cuentas de banco estén en peligro de caer en manos de defraudadores. Estos son precisamente los datos que las autoridades en todo el mundo continuamente recuerdan no deben ser revelados a nadie, y ciertamente es información que podría valer millones de dólares en el mercado negro.
Estas son pésimas noticias para el gobierno del primer ministro Laborista, Gordon Brown. Literalmente cientos de miles de votos están ahora también a punto de esfumarse en el aire.