BOGOTÁ, Colombia, nov. 23, 2007.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, buscaba el apoyo de los militares colombianos al despeje del territorio exigido por las guerrilleras FARC para avanzar en un acuerdo humanitario, informó el diario El Tiempo.
El periódico reveló en su edición de este viernes los términos de un diálogo que sostuvo el mandatario venezolano con su colega colombiano Álvaro Uribe Vélez en Chile, en el que Chávez le pidió su aval para dialogar con el alto mando militar.
Según el rotativo, Uribe Vélez rechazó la solicitud de Chávez por considerar que el despeje de la zona exigida por las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "desmoralizaría a sus generales" en el marco de la guerra total contra la guerrilla.
“Álvaro, entonces déjame y yo hablo con tus generales. ¿Quién es el comandante del ejército?", le respondió Chávez, a lo que Uribe Vélez contestó que "no puedes hablar con mis generales, porque se me vuelven chavistas".
En un diálogo registrado en el marco de la XVII Cumbre Iberoamericana realizada en Chile, el gobernante colombiano le dejó en claro a Chávez que "todo lo que haya que hablar sobre el tema lo hablamos los dos", según el reporte de El Tiempo.
'El diálogo de Santiago tenía espinas. Uribe Vélez se había enterado de que el día anterior, en Caracas, Chávez y el guerrillero Iván Márquez habían hablado más de despeje que de acuerdo humanitario", señaló El Tiempo.
La nota periodística agregó que el empeño de Chávez en lograr el apoyo de los generales colombianos al despeje militar para resolver el problema de los secuestrados 'rebosó la copa" y puso fin a su gestión de mediador.
Uribe Vélez le retiró su aval a la facilitación de Chávez y de la senadora colombiana Piedad Córdoba luego que el mandatario del vecino país contactó por teléfono al jefe del ejército, general Mario Montoya.
En su primera reacción, tras la decisión de cancelar la mediación de Chávez, el presidente Uribe Vélez dijo que 'en aras de la sinceridad por el acuerdo humanitario no calculamos lo que para muchos compatriotas era el riesgo político".
Las FARC, la mayor y más antigua guerrilla de Latinoamérica, exigen el despeje de una zona del sur de Colombia para concretar la liberación de 45 militares y políticos en su poder, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.