BOGOTÁ, Colombia, dic. 5, 2007.- El Gobierno colombiano no contempla solicitar la mediación o facilitación de otros países, aunque admitió el "acompañamiento" de Francia en la búsqueda de un acuerdo humanitario con las FARC que permita la liberación de los secuestrados, informaron este miércoles fuentes oficiales.
El alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, señaló a emisoras de radio que tampoco se ha contemplado la posibilidad de un encuentro entre el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el máximo jefe de las FARC, Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda" o "Tirofijo".
"No consideramos pertinentes más facilitadores ni mediadores, el Gobierno toma directamente y en sus manos la solución de este problema", aseguró el funcionario.
Añadió que Bogotá cree que, "conjuntamente con Francia, podemos dar los pasos necesarios para concretar este acuerdo humanitario y una fórmula para la liberación de los secuestrados" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Para el Gobierno colombiano "la fase de mediación y facilitación se ha agotado", dijo Restrepo y añadió que ahora se debe "entrar en una fase resolutiva y operativa del acuerdo humanitario".
La negativa del gobierno colombiano a mediaciones internacionales se produce tras el anuncio del asesor de la Presidencia de Brasil para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, de una posible mediación del mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para solucionar el drama de los secuestrados en Colombia.
García admitió este lunes que la eventual mediación será discutida en la entrevista que Lula tendrá la próxima semana con el presidente colombiano, Álvaro Uribe, en Buenos Aires, donde ambos comparecerán a la investidura de la futura presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
El comisionado de paz colombiano insistió además en que "el intercambio se ha convertido en una prioridad del Gobierno".
El alto cargo, sin embargo, no aludió a la tarea que cumplieron hasta el pasado 21 de noviembre y por tres meses, el presidente venezolano, Hugo Chávez, y la senadora colombiana Piedad Córdoba, apartados de esa gestión por Uribe, que se molestó porque los facilitadores dialogaron telefónicamente con el jefe del Ejército, general Mario Montoya.
Al aludir a Francia, señaló que ese país "es nuestro aliado natural, básicamente por la doble ciudadanía de la doctora Ingrid Betancourt (...) y (por) la alta sensibilización de la opinión pública francesa frente al tema de los secuestrados en Colombia".
Restrepo tenía previsto viajar el martes a París para entrevistarse con funcionarios franceses, pero por "razones de agenda" y "por solicitud del gobierno" de ese país, aplazó su traslado.
Betancourt, ex candidata presidencial colombiana y quien también tiene nacionalidad francesa, es una de las 45 personas que las FARC pretenden canjear por unos 500 de sus guerrilleros presos.
El martes el Gobierno colombiano anunció su disposición a reunirse directamente con las FARC y ofreció beneficios jurídicos a esa guerrilla para solucionar el drama de los secuestrados.
Simultáneamente, fuentes oficiales señalaron que el Gobierno ha desplegado una ofensiva diplomática para informar a otros países sus gestiones para ese objetivo.
Uribe ha dialogado con varios de sus colegas en los últimos días: Además de una conversación telefónica, el pasado sábado, con el presidente francés, el lunes lo hizo con el mandatario estadounidense, George W. Bush.
Uribe también ha hablado, entre otros, con la electa presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner; con la mandataria, chilena, Michelle Bachelet ; y con los jefes de Estado de Costa Rica, Óscar Arias; de El Salvador, Elias Antonio Saca; de México, Felipe Calderón; de Ecuador, Rafael Correa; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Uruguay Tabaré Vásquez.