MEDELLÍN, Colombia, dic. 16, 2007.- El presidente colombiano, Álvaro Uribe, dijo este domingo que políticos nacionales y extranjeros aconsejan a las FARC para no aceptar "la zona de encuentro" que propuso su Gobierno para definir la puesta en libertad de secuestrados por esa guerrilla.
Durante la clausura de la XIV Reunión del Círculo de Montevideo, que se cumplió en la ciudad de Medellín (Noroeste), Uribe aseguró que le preocupan "algunos políticos nacionales e internacionales que le recomiendan a las FARC que no acepte (la zona de encuentro)".
Indicó que, según informaciones en poder del Estado, otros políticos le recomiendan a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), liberar a uno de los tres estadounidenses secuestrados.
Explicó que con esta maniobra las FARC presionarían para que el Gobierno colombiano despejara las poblaciones de Pradera y Florida, en el departamento del Valle del Cauca (suroeste), uno de los "inamovibles" del jefe de Estado.
Uribe sostuvo que las informaciones recibidas sobre este tema "lo afligen muchísimo" y afirmó que todo eso va en contravía de la solución humanitaria.
Asimismo, reiteró que en este tema de la búsqueda de la liberación de los secuestrados su Gobierno acepta todo el apoyo "de buena fe".
Recordó que esa zona debe estar en una región rural, despoblada, con una extensión de 150 kilómetros, sin puestos de Policía ni Ejército, con observadores internacionales.
En esa área, a la que se le ha previsto una vigencia de 30 días, las personas deben permanecer desarmadas.
"Reunir esos requisitos en Colombia es muy fácil. Yo no iba a proponer una cosa que fuera imposible de aceptar. Primera vez que lo digo: el país está lleno de zonas que reunirían esos requisitos", explicó el mandatario.
Reiteró que la Iglesia Católica es la única responsable para tratar con las FARC la eventual creación de la "zona de encuentro" y está trabajando "a ver cómo se puede avanzar en eso".
Uribe participó en la clausura de la XIV Reunión del Círculo de Montevideo, en la que también estuvieron presentes el ex jefe del Gobierno español Felipe González y el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, fundador de este foro académico, al igual que el presidente de Costa Rica y Nobel de Paz de 1987, Óscar Arias.