BOGOTÁ, Colombia, dic. 18, 2007.- El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, reiteró este martes que la guerrilla de las FARC no ha dado pruebas de supervivencia de la ex candidata a vicepresidente Clara Rojas, secuestrada en el 2002, y de su hijo Emmanuel, que nació en cautiverio como fruto de una relación con un guerrillero.
Uribe había instado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a dar señales de vida de la ex candidata, horas antes de que se divulgara una noticia según la cual esa guerrilla liberará a Rojas y a su hijo, así como a la ex congresista Consuelo González de Perdomo.
Las FARC tienen cautivos a 45 políticos, soldados, policías y civiles, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, que también tiene nacionalidad francesa, y los contratistas estadounidenses Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalves.
El mes pasado las autoridades colombianas detuvieron a tres presuntos milicianos urbanos de las FARC que tenían en su poder videos y cartas en los que aparecían 16 de esos 45 secuestrados.
Las FARC "dicen tener 47 secuestrados. Han entregado pruebas de 16 y no ha entregado pruebas de 31", declaró Uribe a los periodistas sin precisar dos rehenes más de la cifra confirmada.
Agregó que "entre los 31, de quienes no tenemos pruebas de supervivencia, está Emmanuel, el niñito concebido en el vientre de su mamá secuestrada, el niñito nacido secuestrado, el niñito que crece secuestrado".
El mandatario comparó la situación de los rehenes con la de "las sociedades esclavistas" que ordenaban en ocasiones "la libertad de los vientres de las esclavas. En este caso ni siquiera se ha permitido la libertad del vientre de la compatriota secuestrada", subrayó.
El presidente Uribe insistió en su oferta de comienzos de este mes, de que los secuestradores que liberen a los rehenes recibirán beneficios jurídicos y recompensas.
"Hemos ofrecido que si esos guerrilleros se desmovilizan, traen consigo a los secuestrados, a la doctora Ingrid Betancourt, a los otros compatriotas, esos guerrilleros van a gozar la libertad como la van a gozar los secuestrados, porque vamos a buscar los beneficios jurídicos y una recompensa pecuniaria con cargo a un fondo de 100 millones de dólares", expresó Uribe.
Uribe advirtió que tiene el deber "de evitar que se recrudezca el secuestro en Colombia" y explicó que por eso no acepta la exigencia de las FARC de desmilitarizar dos municipios del departamento del Valle del Cauca, Florida y Pradera.
"Por eso, hemos tenido que decir no a esa zona de despeje que se ha propuesto para Pradera y Florida", señaló el gobernante.
Agregó que de esos secuestrados, sólo tres fueron capturados durante su Gobierno, que comenzó en el 2002.
Ingrid Betancourt y Clara Rojas fueron secuestradas en febrero de 2002, seis meses antes de que Uribe tomara posesión del cargo.
Las dos políticas viajaban por las selvas del Caquetá (suroeste), donde funcionó una zona desmilitarizada de más de 42 mil kilómetros para las fallidas negociaciones de paz celebradas con las FARC por el anterior mandatario colombiano, Andrés Pastrana.
HIJO DE BETANCOURT: AL GOBIERNO LE TOCA RESPONDER FAVORABLEMENTE
Por su parte, el hijo de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, Lorenzo Delloye Betancourt, dijo hoy que tras el anuncio de la guerrilla de las FARC de que liberará a tres de los secuestrados que tiene en su poder, le toca ahora al Gobierno de ese país "responder favorablemente".
"Parece que ahora el Gobierno colombiano tiene que responder favorablemente", dijo Delloye en entrevista telefónica con el canal estatal Venezolana de Televisión.
Según el hijo de Ingrid Betancourt, "la comunidad internacional tiene que hacer todo lo posible para hacer presión sobre Colombia" para que continúe el proceso hacia el intercambio humanitario de 45 secuestrados por guerrilleros de las FARC presos.
Delloye consideró que Venezuela puede seguir jugando un importante papel en ese canje y destacó la contribución del presidente venezolano, Hugo Chávez, al avance del proceso de paz en Colombia.
"Fue gracias a Chávez que tuvimos una prueba de vida sobre Ingrid y (logramos) que el problema fuese conocido por la comunidad internacional. Le pido a Chávez que continúe", expresó Delloye.
Chávez ofició como mediador para un acuerdo humanitario desde agosto hasta el pasado 21 de noviembre, día en que el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, decidió dar por terminada las gestiones de su homólogo venezolano y de la senadora Piedad Córdoba, quien previamente había sido autorizada como facilitadora en esa misión.
La decisión del presidente colombiano fue rechazada por Chávez, quien se declaró traicionado por Uribe y el incidente llevó a una crisis diplomática entre los dos países.
Según la versión de hoy de Prensa Latina, las FARC entregarán a los tres secuestrados que pretenden liberar a Chávez, "o a quien él decida".