BOGOTÁ, Colombia, dic. 20, 2007.- El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, insistió este jueves en que no caerá en "agravios personales" con el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, quien el mes pasado declaró congeladas las relaciones bilaterales y arremetió contra él.
Uribe, en una entrevista con la radio colombiana RCN, no quiso referirse a los últimos ataques que le ha hecho Chávez desde que canceló la mediación para la liberación de los secuestrados por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Uribe dijo que ha "entrenado la mano toda la vida para tenerla con el pulso firme" y agregó: "Por los intereses superiores del país yo no voy a entrar en una guerra de agravios de ninguna manera".
Chávez reaccionó indignado cuando Uribe puso fin a la mediación y declaró "congeladas" las relaciones colombo-venezolanas y llamó a su colega colombiano "lacayo" y "peón" del "imperio" (Estados Unidos).
Las FARC tienen en su poder a 45 políticos, soldados, policías y estadounidenses que aspiran a canjear por cerca de 500 rebeldes presos, pero para ello se requiere un acuerdo humanitario que ese grupo supedita a que se desmilitaricen dos municipios del suroeste del país.
El presidente Uribe también tocó el tema de las amenazas denunciadas el miércoles por la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, que realizaba la gestión humanitaria con Chávez y quien acusó de estar detrás de esas presiones a un alto funcionario no identificado.
"Quiero ser prudente en este caso. He recibido tantas acusaciones en el extranjero, como por ejemplo, de ser paramilitar. La paradoja es que muchos de mis críticos antes se exiliaban y hoy están en Colombia gozando de la vitalidad y la prosperidad económica", expresó Uribe.
Asimismo, insistió en que ve con buenos ojos la liberación de tres de los secuestrados, anunciada por las FARC.
Se trata de la ex candidata a vicepresidente Clara Rojas, cautiva desde el 2002, de su hijo concebido en cautividad hace más de tres años, y de la ex congresista Consuelo González de Perdomo, secuestrada desde el 2001.
Medios de comunicación de los dos países han mencionado la posibilidad de que las FARC entreguen a esos tres rehenes en territorio venezolano.
Por su lado, Piedad Córdoba afirmó que ese anuncio de liberación es fruto de la gestión que Chávez y ella desarrollaban.
"Lo importante es que los liberen", dijo el presidente Uribe, "pero no entraremos en agravios personales", reiteró.