BOGOTÁ, Colombia, ene. 17, 2008.- Al menos 600 guerrilleros de las FARC, que están en diferentes prisiones de Colombia, renunciaron esta noche de este miércoles a su militancia en el grupo rebelde y pidieron ser retirados de la lista de canjeables.
La renuncia a seguir perteneciendo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue notificada por la Fundación Apoyo de Reconciliación, que cuenta con el apoyo de organizaciones humanitaria de Holanda.
La directora de la fundación, la holandesa Luvdid Zumpollie, entregó al programa de televisión "La Noche", del canal RCN, videos de los guerrilleros anunciando su retiro a las FARC desde las prisiones.
Los insurgentes entregaron a esta organización gubernamental unas 600 cartas, con su nombre y número de cédula, en la que certifican su retiro de las filas de las FARC.
Pidieron que el grupo rebelde los retire de la lista de combatientes a los que pretende canjear por 44 rehenes que están en poder del grupo guerrillero, con cinco a 10 años de cautiverio.
Los presos pidieron además la liberación de los secuestrados en poder de las FARC, entre los que se encuentran 33 oficiales de la Fuerza Pública, tres agentes estadounidenses y ocho dirigentes políticos, entre estos últimos la ex candidata a la presidencia Ingrid Betacourt, de nacionalidad colombo-francesa.
Álvaro Agudelo, desmovilizado de las FARC, y vocero de los guerrilleros que están en prisión, dijo que los 600 guerrilleros conformaron el movimiento Manos por la Paz y rechazan ser canjeados por secuestrados.
Entre los rebeldes que renuncian a las FARC, figuran comandantes de frentes de guerra urbanos y rurales, estrategas en operaciones de secuestro, asaltos y tomas de poblados.
"La mayoría de los guerrilleros de las FARC que están en las cárceles no desean regresar a las filas rebeldes, y por eso están pidiendo al gobierno que los vincule a los beneficios que otorga la ley (de) Justicia y Paz', indicó Agudelo.
La Ley de Justicia y Paz es un marco jurídico que otorga una serie de beneficios a los paramilitares y guerrilleros que se desmovilicen, confiesen sus delitos y renuncien a seguir en las actividades delictivas.
Los guerrilleros pidieron al gobierno que les garantice seguridad en los patios de las prisiones, porque ya fueron amenazados de muerte por la propia organización insurgente, afirmaron.
La renuncia masiva de los guerrilleros de las FARC se da a conocer un día después que se conocieron desgarradoras pruebas de vida de los rehenes de las FARC, a quienes se les viola todos sus derechos humanos.
Las FARC piden un canje de los 44 secuestrados por más de 500 guerrilleros que están en prisión y que una vez liberados, deben regresar a las filas, de acuerdo con la exigencia del grupo a sus propios militantes.