WASHINGTON, Estados Unidos, feb. 11, 2008.- El Pentágono acusó este lunes de asesinato y crímenes de guerra a seis detenidos en Guantánamo, en relación a los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 y pedirá que sean condenados a muerte.
El brigadier general Thomas W. Hartmann declaró que en el expediente se detalla una trama elaborada desde hace tiempo por A Qaeda para atacar a los Estados Unidos. Los ataques ocurridos hace seis años mataron a casi 3 mil personas.
Hartmann, asesor legal al sistema de justicia militar, dijo que entre los acusados está Khalid Shaikh Mohammed, el presunto cerebro de los ataques en que aviones secuestrados fueron embestidos contra edificios en Nueva York y Washington. Otro avión secuestrado cayó en un campo en Pensilvania.
El gobierno estadounidense pedirá que los seis acusados sean enjuiciados juntos ante un tribunal militar. Sin embargo, los casos podrían verse entorpecidos por recientes informes de que Mohammed fue sometido a una técnica interrogación conocida como "el submarino" o "ahogamiento simulado", que es ampliamente considerada como una tortura. El gobierno estadounidense dice que no es tortura.
Preguntado sobre si esas denuncias afectarán el caso, Hartmann dijo que dependerá del tribunal decidir cuáles evidencias son aceptadas en el juicio.
Ésta es la primera vez que la junta militar de Guantánamo presenta cargos contra detenidos directamente involucrados en los atentados del 11-S y la primera ocasión en la que pide la pena de muerte.
En concreto, los fiscales militares presentaron cargos contra Khalid Shaikh Mohammed, considerado el cerebro de los atentados; Mohammed al-Qahtani, el hombre bautizado como el secuestrador 20 que nunca llegó a participar físicamente en los ataques; y Ramzi bin al-Shibh, el principal intermediario entre los secuestradores que derribaron los aviones y los líderes de Al Qaeda.
También formularon cargos contra Ali Abd al-Aziz Ali, conocido como Ammar al-Baluchi, un sobrino de Mohammed, identificado como su lugarteniente en las operaciones de 2001, así como contra Mustafa Ahmed al-Hawsawi y Walid bin Attash, quienes habrían participado en distintas tareas como el entrenamiento de los terroristas del 11-S.
"Los acusados afrontarán la posibilidad de recibir una condena capital", anunció Hartmann.
Los seis detenidos afrontan cargos por conspiración, asesinato, terrorismo, prestar apoyo material, secuestro, atentar contra civiles y violar las leyes de guerra, entre otros.
Los fiscales militares enviarán la acusación formal a la juez Susan Crawford, encargada de supervisar las juntas militares, para que revise los cargos antes de aprobar la celebración del juicio contra los seis detenidos de Guantánamo.
Khalid Shaikh Mohammed, también conocido como KSM, es el principal acusado en este caso. El paquistaní confesó que había planeado cada detalle de los atentados del 11-S.
Estados Unidos comenzó a enviar detenidos a Guantánamo en enero de 2002. El Pentágono espera poder llevar a juicio a 80 presos de los 275 que aún permanecen en la prisión de la base naval.
Los tribunales militares de Guantánamo, muy criticados, son las primeras cortes de crímenes de guerra de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.
Las juntas fueron establecidas después de los atentados del 11-S para juzgar a detenidos considerados "enemigos combatientes" por el Gobierno del presidente George W. Bush. Por ello, los presos no están sujetos a la protección legal que reciben los militares o civiles.