Benedicto XVI celebra misa del Domingo de Ramos

 
 
por: Agencia
Fuente: EFE
 

Papa encabeza ceremonia del Domingo de Ramos, con la que la iglesia católica inicia la Semana Santa; el Pontífice presidió la Procesión de las Palmas

 
CIUDAD DEL VATICANO, mar. 16, 2008.- El Papa Benedicto XVI invitó este domingo a los fieles católicos a no ceder ante la avidez y la idolatría, que llegan a sus corazones y a su forma de vida, durante la homilía pronunciada con motivo de la celebración del Domingo de Ramos.

Benedicto XVI explicó que los cristianos tienen que ofrecer una imagen de "fe pura y abierta" a los "paganos y a aquellos que atraviesan un periodo de búsqueda".

Y por ello, pidió a los fieles que sean conscientes y eliminen la avidez que llega también a sus corazones y a su forma de vida, y les preguntó: "¿No dejamos a veces, de varias maneras, entrar ídolos también en nuestra fe?".

El Papa explicó que para "reconocer a Dios" se tiene que "abandonar la soberbia que lleva a alejarse de Dios, como si éste fuera un competidor".

Asimismo añadió que para "encontrar a Dios" es necesario "ser capaz de ver con el corazón. Aprender a ver con un corazón joven, que no esté obstaculizado por los prejuicios o cegado por los intereses".

La homilía del Papa estuvo principalmente dedicada a la explicación de la lectura de hoy sobre el episodio de la Biblia en que Jesús expulsa a los mercaderes del templo.

Según el Pontífice, la expulsión de los mercaderes simboliza la creación de "de un nuevo templo: que es Jesucristo mismo, y donde el amor de Dios se inclina sobre los hombres".

"El nuevo templo es promesa del reino de la reconciliación y del amor, que, en comunión con Cristo, se instaura más allá de cualquier frontera", añadió el Papa.

La ceremonia del Domingo de Ramos, con la que la Iglesia católica inicia la Semana Santa, comenzó con la Procesión de las Palmas, que rememora la entrada de Jesús a Jerusalén, y estuvo presidida por Benedicto XVI.

El Papa comenzó la celebración bendiciendo las palmas y las ramas de olivo con agua bendita y luego prosiguió la procesión desde el obelisco de la Plaza hasta el altar instalado en la escalinata de la Basílica de San Pedro.

El Pontífice estuvo acompañado en la procesión por algunos obispos y cardenales y 270 jóvenes, 170 italianos y 100 llegados de todas las partes del mundo, debido a que hoy la Iglesia católica celebra el Día Mundial de la Juventud.

Tras la celebración el Papa recordó la cita que tendrá con los jóvenes de todo el mundo en Sydney del 15 al 20 de julio durante la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Con el Domingo de Ramos, el Papa comenzó las celebraciones de la Semana Santa, que continuarán el próximo 20 de marzo, Jueves Santo, cuando oficiará en San Pedro la Misa Crismal, durante la que se bendicen los santos óleos que se usarán durante los ritos pascuales.

Por la tarde celebrará la ceremonia del "lavatorio de los pies" en la Iglesia romana de San Juan de Letrán.

El Viernes Santo celebrará en San Pedro la ceremonia de "la Pasión del Señor" y a las 20:15 GMT presidirá el Vía Crucis en el Coliseo romano.

El Sábado Santo celebrará la Vigilia Pascual y el Domingo de Resurrección oficiará la Misa de Resurrección y pronunciará el tradicional mensaje de Pascua e impartirá desde el balcón central de la basílica la bendición "Urbi et Orbi".

 
 
El Pontífice estuvo acompañado en la procesión por algunos obispos y cardenales.
El Pontífice estuvo acompañado en la procesión por algunos obispos y cardenales.
Foto: AP
Fotogalería Videos