PARÍS, Francia, abr. 27, 2001.- Al menos tres personas han muerto en Francia desde el descubrimiento de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, la variante humana del "mal de las vacas locas", confirmaron este viernes fuentes oficiales.
El número de víctimas fatales de dicha enfermedad aumentó la víspera a tres con el deceso de Arnaud Eboli en un hospital parisino, luego de casi dos años de padecimientos y aquejado por problemas psicológicos ocasionados por ingerir carne de res contaminada.
"Mi hijo -de 19 años de edad- va a morir por comer. No lo eligió", predijo Dominique, su madre, en un programa de televisión emitido en noviembre pasado en la televisora privada M6, que
conmocionó a la sociedad francesa.
El caso del joven -quien se alimentaba por una sonda- fue el primero que se conoció en Francia, ya que los otros dos permanecieron en el anonimato.
La enfermedad le fue detectada tras una biopsia realizada en sus amígdalas, que confirmó la naturaleza de su mal. El forense del hospital Pitié-Salp de París le practicará una autopsia en el
cerebro para confirmar el diagnóstico descubierto a finales de 1999.
Su caso está levantando una fuerte polémica en Francia, ya que sus padres, convencidos de que su hijo fue "envenenado", no están dispuestos a que su muerte quede impune.
En noviembre pasado los padres de Arnaud Eboli decidieron presentar una denuncia sin precedentes contra los responsables de "envenenamiento, homicidios y puesta en peligro de la vida de terceros", en relación con la crisis del "mal de las vacas locas".
La juez de instrucción Marie-Odile Bertella-Geffroy investiga el caso en el que se encuentran denunciados "responsables" sin especificar "de las instituciones británicas, de la Unión Europea y
del propio Estado francés".
La familia les reprocha por no haber puesto los medios necesarios, entre 1986 y 1996 -década en la que el mal afectó a varios países europeos con gran intensidad-, para contener la epidemia e impedir su transmisión a los seres humanos.
Los investigadores judiciales han visitado diversas direcciones del Ministerio de Economía, Empleo y Agricultura, así como de la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria (AFSSAPS), del Ministerio francés de Sanidad.
Según fuentes judiciales, se "trata de reconstruir el proceso de toma de decisiones desde el estallido de la crisis" del "mal de las vacas locas".
La familia de Arnaud Eboli lanzó también una campaña en los medios de comunicación para que se castigue a los culpables de la muerte de su hijo.
Los parientes decidieron informar de su fallecimiento para "recordar que existen víctimas humanas de esta enfermedad en territorio francés y para que se tome conciencia de la gravedad de este mal", explicó su abogado, Fran‡ois Honnorat.
"La familia sigue pensando que su hijo fue envenenado y que existían medios para prevenir la contaminación", comentó Honnorat.
En 1996 se produjo el primer fallecimiento de una persona en Francia por el mal de Creutzeld-Jakob. El Reino Unido es el país que reporta más víctimas por la enfermedad, que también golpeó a Irlanda, donde se registró un deceso.
Entre 1986 y principios del mes pasado se estima que 97 personas fallecieron como consecuencia de la enfermedad, que llevó a las autoridades británicas a sacrificar a todo el ganado vacuno para prevenir nuevos casos.
El año pasado se detectaron en Francia más de 200 casos de reses contagiadas con la Encelopatía Espongiforme Bovina (EEB). En lo que va de este año 67 nuevos casos han sido descubiertos, uno en una ternera joven, que amplía la amenaza sobre la carne contaminada.