CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 27, 2004.- Con 64 años de edad, Don Lucio Muñoz se enfrentó a una de la consecuencia más graves de la diabetes: la amputación de una pierna. “Tuve un problema con mi pierna derecha por una infección por el talón, que se me complicó con la falta de circulación de la sangre”, relata Don Lucio.
La pierna izquierda corría el mismo riesgo; fue cuando especialistas del centro Médico 20 de Noviembre del ISSSTE le dieron una esperanza:
“Me inyectaron células madre, que era un programa nuevo, me invitaron a este nuevo protocolo que se está desarrollando a nivel mundial”, recuerda el entrevistado.
En octubre pasado, el doctor Luis Padilla, director del Hospital 20 de Noviembre, aplicó a Don Lucio la nueva técnica para tratar de reestablecer la circulación sanguínea.
La intervención, consistió primero en crearle con un tubo especial de 25 centímetros de largo y dos milímetros de ancho, un ‘túnel’ entre los músculos.
“Ese tubo al actuar como un molde dejaba un túnel, no solo un túnel, sino con tejido muy favorable para las células”, señala el doctor Padilla.
Quince días después, cuando el túnel estaba hecho, se aplicaron ‘células madre’ del torrente sanguíneo del mismo paciente.
“Ese túnel funcionaba como un contenedor protector, adherente, porque se pega la colágena, además nutricio, alimenta a la célula y la mantiene protegida, se producen las células y después se disemina en el músculo, formando nuevas aterías, nuevas venas”, relató el especialista.
Llegar a esta técnica llevó a Luis Padilla 10 años de investigación; en el protocolo participa la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Primero funcionó en animales. En octubre se aplicó en los primeros tres humanos.
“Pacientes muy graves diabéticos, que no les llega la sangre a las piernas, a los pies y que tienen fría la extremidad, dolor las 24 horas del día, úlceras que se infectan y gangrena en los dedos, gangrena en el pie, en el talón y que con mucha frecuencia acaban en la amputación irremediable”, reiteró el doctor Padilla.
Por su parte Don Lucio menciona hoy: “me la jugué y ha habido, en estos quince días después de que me aplicaron las células madre, ha habido resultados satisfactorios, en el cambio del color de la pierna, en mejor irrigación”.
Faltan unas semanas más para saber si el procedimiento es completamente exitoso. El camino ya se abrió.
“No me arrepiento, vamos a observar, estoy en manos de Dios y en los buenos médicos del Hospital 20 de Noviembre”, afirma Muñoz.
Técnica 100 por ciento mexicana, que podría convertirse en una alternativa para todo el mundo.