CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 3, 2005.- Con tequila, con cerveza, con ron, con lo que sea, es la época del brindis. Y cuando es excesivo, viene la consecuencia... Llámele cruda, o resaca.
El exceso de alcohol se convierte en tormento un día después. Tormento que se expresa de diversas maneras.
"Ay pues se siente horrible. Únicamente los días festivos, navidad año nuevo, es cuando tomamos”, dijo Teresa Hernández.
“Se siente gacho, se tiente mal, uno todo mareado”, comentó Juan Díaz.
"Se siente la muerte, eso de tomar con exceso, no va de acuerdo, debe de tomar uno con medida”, señaló Ángel Rodríguez.
Dolor de cabeza, fatiga, sed intensa, ardor de estómago, visión borrosa, acidez estomacal, temblores, diarrea, mareos, nauseas, vómitos.
Algunos síntomas de la "cruda".
"El hígado llega un momento en que no tiene la capacidad para poder metabolizar todo lo que le estamos metiendo al cuerpo. Cuando llega a tener esa incapacidad, se tienen efectos como cruda o resaca, después de ingestión excesiva de alcohol”, aseguró el maestro en ciencias José Luis Silencio en Investigación, Ciencia y Tecnología de los Alimentos.
Ni que decir si además se le juntan la cruda "moral" y "económica".
La "desesperación" ha creado "remedios".
"Bien dice el dicho un clavo saca a otro clavo, si tomas brandy, con brandy, si tomas cerveza, tequila, con eso te lo curas, una buena pancita, y un buen vaporazo y una "lady" al lado”, declaró Gerardo Ortiz.
“Cuando uno está fregado con agua, pero cuando hay, pues ir a la cantina otra vez”, señaló Agustín Victoria.
"Con una tortita, con un refresquito”, dijo Mario Gudiño.
Mitos dicen especialistas como José Luis Silencio, investigador sobre tecnología de los alimentos, en el Instituto Nacional de la Nutrición.
“Realmente no pasa nada, realmente lo que debemos de empezar a hacer es consumir más agua, consumir alimentos”, señaló el maestro José Luis Silencio.
Sólo hay dos maneras de prevenir la "cruda", beber dos copas como máximo, o no beber.
Además de la cruda, recuerde, que también está el alcoholímetro.
Pero si ya se excedió, ármese de paciencia, descanse, hidrátese, tómese un analgésico. No hay mal que dure 100 años.