CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 7, 2005.- CADI es la sede de un proyecto científico, comprometido y único en México. Un centro de capacitación, una escuela para enseñar sobre la vida a personas con discapacidad intelectual, mismos que eran destinados al encierro o el olvido. “Les quitamos la sobreprotección familiar, y ellos tienen un gran entusiasmo por ser independientes, manejarse en la comunidad, salir a la comunidad”, señaló Mina K. Rivero, Coordinadora Técnica de CADI.
Jorge Narváez, es miembro de CADI. Fue abandonado en un orfanatorio a los dos años, su madre no pudo lidiar con una situación de inteligencia limítrofe. Es graduado y supervisor de la fábrica de cerámica con calidad de exportación, de CADI.
“Quiero seguir adelante, echándole ganas en el trabajo”, indicó Jorge Narváez.
Alma Sandra Labastida, pedagoga de CADI mencionó que “ellos aprenden la vida práctica: saber hacer su presupuesto, que pesero tomar; cuánto dinero llevarse para el cine, abrir una cuenta del banco.”
CADI es la única institución que brinda herramientas prácticas para que personas con discapacidad intelectual, puedan hacer su vida independiente.
Esta institución trabaja en 10 mil temas con sus miembros, que van desde poder identificarse, hasta la convivencia en familia, la sexualidad y la capacitación laboral.
Marina López, madre de joven con discapacidad intelectual expresó: “ya no aquella guardería a la que lo llevaba, sino una institución que lo ha llevado a valorarse, a crecer como persona. Totalmente él cambio, una vida nueva para mi hijo, un futuro mejor para él, y lo visualizo como persona realizada, independiente, capaz de ser productivo.”
Un centro de vida comunitaria, con industria y departamentos, en los que prenden a reconocerse, a aceptarse, eso es CADI.
Casi 200 jóvenes de todo el país están en lista de espera, debido a que CADI no tiene recursos para otorgarles una beca.
Usted puede tener contacto con CADI a través de la compra de sus productos, hecho con manos especialmente dedicadas, participando en sus eventos, o con un donativo a los teléfonos: 58 77 70 34 o 58 77 32 72.