LONDRES, Inglaterra, feb. 23, 2005.- Las operaciones de implantes de pecho se han elevado en un 65% en el Reino Unido. En el 2004 hubo casi 4 mil intervenciones. Pero aunque nunca ha habido un mejor momento para la industria, aún hay mucho esceptisismo cuando se trata de silicones.
Ya sea porque se rompen, porque causan infecciones o porque no permiten detectar tumores entre otros problemas.
Pero ahora, la industria podría estar a punto de ser mucho más segura.
Científicos han encontrado la manera de olvidarse de los implantes de silicón o similares, y en un futuro no muy lejano, podrían usarse implantes naturales.
La idea es usar las propias células madre de la mujer, cultivándolas en el laboratorio, para después colocarlas dentro del pecho, aumentándolo de tamaño.
"Este tipo de implantes ya ha funcionado exitosamente sobre ratones y ya han comenzado en mujeres. Se espera que revolucione la industria porque el siguiente paso en un futuro es que se puedan utilizar para operaciones en los labios o para quitar arrugas".
“Esta es una gran noticias si llega a trabajar bien, ya que al usar nuestras propias células hay menos probabilidad de que nuestro cuerpo rechace los implantes”, señala Alex Karidis, cirujano plástico.
Otra excelente noticia es que para hacer los implantes naturales, se tienen que mezclar células madre con grasa natural del paciente, la cuál tendría que tomarse del estómago o la cintura, así que no sólo estarían obteniendo el tamaño ideal para sus pechos, sino que al mismo tiempo, tendrían una mejor figura.