CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, feb. 24, 2005.- El Papa Juan Pablo II fue llevado de emergencia al Policlínico Gemelli y ahí todo estaba preparado para recibirlo. No porque estuvo hace apenas dos semanas, sino porque el décimo piso del Gemelli siempre está listo para recibirlo.
En 26 años de Pontificado, Juan Pablo II ha pasado ahí casi 150 días... Por eso a su departamento del piso 10 lo ha llamado incluso su tercera residencia.
Su última estancia fue de 9 días, pero antes ya había estado una y otra vez, nueve en total.
Y en cada una de estas ocasiones ha llegado al mismo sitio, a "su" décimo piso... sólo se llega por medio de un elevador privado, y el departamento incluye dos habitaciones, una pequeña capilla, una enfermería, una pequeña cocina y otras dependencias para quienes lo acompañas siempre: su secretario personal y las monjas que le cuidan...
Y vigilando el departamento del Papa en el Gemelli está la Policía Vaticana.
Cuentan que siempre que ha sido internado, el Papa Juan Pablo II cumple con una agenda muy ligera: concelebra una misa en su habitación con su secretario particular, Estanislao Dziwisz, su sombra desde hace 26 años que inició su pontificado.
Otras cinco personas componen su séquito... Todas mujeres, todas monjas, todas de congregación de las Siervas del Sagrado Corazón y todas de Cracovia.
Sor Matilde, se encargada de su vestuario... sor Fernanda, de las compras, de lo que pueda necesitar... Sor Eufrosyna, de la correspondencia privada, el teléfono y los mensajes... sor Germana, de la cocina, de todo lo que come el Papa...
Pero sólo una de ellas, Sor Tobiana es la mujer más cercana al Papa , la que jamás se deja ver pero que no pierde de vista a Juan Pablo II... Es tan discreta que la llaman "la aparición".
Cuentan también que tanto Dziwisz como Sor Tobiana son las personas que más cerca están de su corazón... Ambos viven en el departamento contiguo al Juan Pablo II, en el Vaticano, y cuando el Papa está en el Gemelli, en el Gemelli están ellos... Ambos velan su sueño cada noche, si es necesario, llaman a la puerta de su habitación cada vez que le oyen toser y se quedan al pie de su cama rezando el rosario mientras el Papa concilia el sueño.
Y mientras más enfermo, más cerca de él.