CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 10, 2005.- “El rey del antiguo Egipto era también el hijo del Sol y trasmitía el culto solar a su pueblo. Era todo un sistema para explicar la civilización egipcia”, indicó Miguel Ángel Fernández del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Seguir la huella del Sol, el astro rey, es acercarse a la historia, a la cultura de una civilización enigmática, que por fin llegó a México.
Una exposición monumental que se exhibirá en el Museo de Antropología más de 100 días. "Faraón: El culto al Sol en el antiguo Egipto".
El director del INAH, Sergio Raúl Arroyo, afirmó que es una exposición exclusiva para México, misma que guarda diversas piezas maestras de la cultura egipcia.
Es en reciprocidad a la exposición “Aztecas” que prestó México a Alemania. 153 piezas que nunca habían salido de Alemania y no volverán a salir.
"La idea detrás de una exhibición tan importante aquí en la Ciudad de México, consiste en mostrar por primera vez, similitudes importantes entre el México antiguo por un lado y el Egipto antiguo por el otro lado”, mencionó Alfred Grimm, curador de Alemania.
El sarcófago de Anch-Hor, es de 6 toneladas de peso, la cabeza colosal del Rey Tutankamon, un obelisco de 3 metros y medio de alto con jeroglíficos, una esfinge monumental de 4 toneladas en granito rojo, papiros, pinturas, relieves, estatuillas. El antiguo Egipto.
“El montaje de esta exposición es una verdadera aventura, complejísima. Hay enormes riesgos que incluso los mayores seguros no podrían cubrir”, indicó el director del INAH.
La madrugada del pasado sábado cinco de marzo, llegó el primer embarque de las piezas, salen del Aeropuerto de la Ciudad de México custodiado por varias patrullas, hasta el Museo de Antropología.
Se trabaja días y noches se trabaja para descargar, revisar, preparar y montar las monumentales piezas.
Nadie toca las piezas, solo con guantes especiales, nadie toma fotos, solamente Noticieros Televisa ha podido grabar imágenes de las piezas egipcias.
Curadores alemanes certifican cualquier movimiento de las piezas. Carpinteros, montajistas, iluminadores, restauradores, arqueólogos, investigadores siguen día y noche. Hasta la inauguración el 28 de marzo.