ENSENADA, México, mar. 25, 2005.- Cinco aguiluchos que fueron abandonados por su madre, un águila real, y fueron encontrados en un rancho de la delegación del Real del Castillo en el municipio de Ensenada. “Se encontraba el águila anidada en la parte alta del techo y nos dimos cuenta cuando empezamos una fumigación de la casa, posteriormente la mamá águila, creemos que es la mamá águila, salió volando por la presencia de nosotros y obviamente el mismo olor del veneno de la fumigación”, manifestó Carlos Taboada.
Las pequeñas águilas están bajo la custodia de la familia Taboada, quienes trajeron las aves al puerto de Ensenada y cuidan de ellas. Su propósito es protegerlas hasta que tengan la edad para ser liberadas y reincorporarse a su hábitat natural.
“Y tomamos la decisión de traerlos para acá para Ensenada, porque finalmente la casa quedó sellada y no iba poder entrar la mamá, no iba a poder regresar y además con la misma fumigación el riesgo de que fallecieran era bastante alto”, describió Carlos Taboada.
El hallazgo de los aguiluchos fue reportado a la delegación de la PROFEPA y los funcionarios de esa dependencia autorizaron que la familia Taboada cuide de estos animales hasta que puedan ser entregados al personal especializado.
“Las águilas se encuentran en buen estado, están bien alimentadas, inclusive ya algunas se han recuperado, venían un poquito débiles y creo que esperemos tenemos la confianza en que se van a lograr y que van andar volando los aires de esa zona”, apuntó Taboada.
El águila real es una especie en peligro de extinción, por ello el interés de quienes hallaron a los aguiluchos por rescatarlos y que regresen a su hábitat.
A pesar de que Carlos Taboada es una chiva de corazón, inesperadamente se convirtió en el papá no de los pollitos, sino de los aguiluchos, y en la familia hay desacuerdos, ya que su hija pretende bautizar a las aves con el nombre de los integrantes de un conjunto de rock y sus hijos con nombres de jugadores del América.