CIUDAD DEL VATICANO, abr. 14, 2005.- Además de por el tradicional humo blanco, la elección del sucesor de Juan Pablo II será anunciada por el doblar de las campanas de San Pedro. Hasta ahora, la elección del nuevo Papa por los cardenales reunidos en cónclave en el interior del Vaticano, era señalado solo por el humo blanco o negro, según que se hubiera llegado a un acuerdo mayoritario o no.
Este sistema creaba, sin embargo, una gran confusión porque a menudo el humo negro no era suficientemente oscuro y el blanco era demasiado gris.
Con el repique a fiesta de las campanas de la Basílica de San Pedro, los fieles sabrán con certeza cuando se ha elegido al nuevo Papa.
Poco después, el cardenal protodiácono chileno, Jorge Arturo Medina Estevez, saldrá al balcón del Vaticano para dar a conocer quién será el 264 sucesor del trono de Pedro, con la multisecular fórmula en latin "habemus papam" y presentará al elegido.
En esta oportunidad no será sólo la gran campana de bronce de la basílica vaticana en repicar a fiesta, sino las campanas de toda Roma, según una invitación que el vicariado de la ciudad le hizo a los diferentes párrocos.