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LONDRES, Inglaterra, abr. 21, 2005.- Una derrota legal mas para la familia británica de los Wyatt, que lucha por el derecho de que su bebé, la pequeña Charlotte siga con vida a pesar de estar gravemente enferma.
Charlotte nació 3 meses prematura, en octubre del 2003, no tenía vista ni oído y tampoco podía respirar o alimentarse sin intervención médica.
Los doctores de Charlotte, del hospital de St Mary's en la ciudad inglesa de Portsmouth, que ya han resucitado a la bebé en 3 ocasiones han ganado en las Cortes el derecho legal de no resucitarla en un futuro y dejarla morir.
Su argumento es que la calidad de vida de Charlotte es muy baja, que ella vive en un estado permanente de dolor y que por lo tanto es inhumano prolongar su sufrimiento.
La alta Corte de Apelación decidió respaldar esta decisión de los médicos, pero los padres de la pequeña Debbie y Darren Wyatt, anunciaron su intención de apelar a las Cámaras de los Lores o como opción final ir a la Corte europea de los Derechos Humanos en Estrasburgo.
“El juez pidió que este caso debe ser revisado constantemente y también permitió a mis clientes apelar a otras instancias judiciales y esto nos da esperanza”, narra Richard Stein, abogado de la familia de los Wyatt.
Los Wyatt insisten que incluso en las últimas 4 semanas la calidad de vida de su bebé Charlotte ha mejorado mucho, que ya puede reaccionar al ambiente y tiene cierta visión. Los médicos no están convencidos.
“Es posible algún avance, pero por ejemplo si la bebé distingue una luz fuerte entre las sombras de gris sin foco alguno, esto no lo podemos llamar una visión normal”, dice Joshi Patel, experto medico británico.
Pero los Wyatt están determinados a luchar en las Cortes por su Charlotte. Los doctores pueden equivocarse dicen, como ya se equivocaron con sus estimaciones de que la niña no sobreviviría este invierno que acaba de terminar.