CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 9, 2005.-El fraude por clonación de tarjetas de débito ya es un delito grave. Así lo tipificó la Cámara de Senadores al aprobar modificaciones a la ley de Instituciones de Crédito y al Código Federal de Procedimientos Penales.
Ahora quienes clonen o participen en la clonación de tarjetas bancarias no tendrán derecho a fianza.
Inmediatamente después de ser detenidos serán consignados en un reclusorio y enfrentarán proceso en prisión.
Esta noticia fue aplaudida por las instituciones de crédito, comerciantes y tarjetashabientes, como el pequeño empresario Sergio Pérez, quien recientemente fue víctima de los delincuentes cibernéticos.
“Me llegaron cargos por hoteles, hospedajes, vuelos en avión, cargos en Cancún que en esos tiempos yo jamás estuve por allá”, aseguró.
¿De cuanto fue el monto?
“Pues aproximadamente era cómo de 300 mil pesos”, explicó Pérez, víctima de fraude cibernético.
El procurador de Justicia del Estado de México, dice que las reformas aprobadas por el Senado de la República son positivas, pero no resuelven de fondo el problema.
“Lo que habría que generar es medidas adicionales de protección en las tarjetas, y desde luego con inteligencia policíaca poder combatir eficazmente y dar consignaciones que entonces si hagan viable que la sola medida del endurecimiento de penas tenga eficacia y no quede simplemente como una quimera más que en nuestro derecho se contempla”, manifestó Alfonso Navarrete Prida, procurador mexiquense.
Sergio Pérez reclamó el cargo hecho en su estado de cuenta. El banco emisor de su tarjeta de crédito investigó y determinó que se había cometido un fraude en su contra.
“Y afortunadamente el reembolso fue satisfactorio para mí”, apuntó el empresario.
En el 2004, las instituciones de crédito en México perdieron unos 80 millones de dólares por la comisión del delito de fraude con tarjetas de crédito, 20% más que en el 2003.