NUEVA YORK, Estados Unidos, mayo 13, 2005.-El amor que profesan los neoyorquinos a sus mascotas no tiene límite. Perros, gatos, aves o peces que se vuelven los reyes del hogar dignos de los caprichos y cuidados mas extravagantes. Una joven, al ver a Frank, su adorado pececillo de 5 dólares ladeado, cabizbajo y al borde del patatus se lo llevó de emergencia a un hospital, uno especial para peces donde se realizan exámenes, radiografías y cirugías.
Al respecto, Laura dijo que “la gente piensa que soy paranoica”.
Y es que la joven no juega con la salud de Frank y por eso lo puso en manos del doctor, quien primero lo sometió a un examen visual, después le extrajo muestras para un análisis microscópico en caso de que hubiera una infección y, finalmente, lo ingresó en la habitación 4 bajo observación.
“Esto es algo completamente ilógico si se analiza con la cabeza, pero con el corazón todo es una cuestión de amor”, agregó la dueña de Frank.
Laura está contenta porque sabe que su pez se encuentra fuera de peligro, gracias a un tratamiento de varios cientos de dólares, pero nada comparados con el amor que ella le tiene a Frank.
Los peces mascota en Nueva York podrían costar desde 25 dólares el pez estilo Nemo hasta unos 750 por este llamado Lack time.
Mas allá de los caprichos y extravagancias mantener un pez requiere al menos 270 dólares al mes para suministrarle comidas, vitaminas, medicinas y agua limpia.
Pero algunos peces no se recuperan y mueren en este hospital, por lo que no sorprendería que muy pronto estas queridas mascotas del mar tengan también su propio cementerio, el cual existe desde hace décadas con entierros solemnes y toda la cosa para los mejores amigos del hombre.