CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 25, 2005.- Diagnóstico "delicado" para el cuidado de enfermos terminales en México. Organizaciones médicas y civiles advierten que:
- La política nacional de alivio del dolor es deficiente.
- La restricción de fármacos para disminuir el sufrimiento –dicen- está fuera de las necesidades actuales.
- El personal médico especializado no alcanza para cubrir la demanda, como tampoco los recursos financieros que se canalizan a los tratamientos paliativos.
Las agrupaciones médicas recuerdan que la red hospitalaria pública cuenta 150 unidades de especialidades. Son esos hospitales de la Secretaría de Salud, IMSS e ISSSTE, los que atienden a más del 90% de los enfermos terminales en el país. Por ejemplo, a los cerca de 80 mil casos de cáncer registrados en los últimos años.
De ellos, el 80% poco más de 64 mil fueron detectados en etapa terminal, advierte la Asociación Nacional de Oncología, y pone énfasis en el cáncer de mama.
Tan sólo en el Distrito Federal, dos mujeres mueren cada día por este mal. Otras ocho fallecen por la misma causa en el resto del país cada 24 horas.
Son cifras que hablan de un rezago en la materia, reconoce la Secretaría de Salud, y es que en la actualidad, buena parte del personal médico enfrenta dos graves deficiencias.
- Pocos cuenta con estudios especializados en la atención del dolor.
- Muchos menos están autorizados para prescribir analgésicos controlados por contener narcóticos.
El mismo escenario se repite para enfermos terminales con afecciones del corazón, hígado y diabetes, enfermedades que junto con el cáncer cobraron la vida de más de 200 mil personas el año pasado.