CIUDAD DEL VATICANO, Roma, mayo 25, 2005.- La delegada del ayuntamiento romano para los derechos de los animales, dijo que tras instancia suya y de muchos otros animalistas, el Papa Benedicto XVI ha llevado ya sus dos gatos al Vaticano. Hasta su elección el 19 de abril, el entonces cardenal Joseph Ratzinger compartía con dos gatos un apartamento en la plaza de la Citta' Leonina, a 200 metros de San Pedro.
Aunque no existe una regla escrita, con pocas excepciones como la de Pablo VI, que tenía unos canarios y Juan Pablo II que tenía dos palomitas blancas, no hay antecedentes de Pontífices que hayan compartido el Palacio Apostólico con animales domésticos. El Papa es, sin embargo, un monarca absoluto, donde su voluntad es obedecida ciegamente y pudo cambiar esta regla, como subrayó la doctora Mónica Cirinna', que le habia escrito una carta pidiéndole que no abandonara sus gatos. “En la carta le pedí al Pontífice que ejerciera su poder para llevar los gatos al apartamento papal y me parece que todo se resolvió de la mejor manera, espero que El Vaticano dé pronto la noticia oficial”, relató la doctora Cirinna’. La doctora Cirinna' aseguró que según voces informales los gatos ya se encuentran en el Vaticano.
“El cardenal Vertoni, en la revista Familia cristiana, habló de estos gatos, del hecho de que el Papa les habla en dialecto bavarés. Muchos otros datos confirman este amor de Benedito XVI por los animales”, asegura Cirinna’.