CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 9, 2005.- Ahora sí, el Sol está calentando. "La agresividad se puede manifestar de muchas formas, y por muchos motivos, uno de ellos es el incremento de la temperatura...", comenta Erick Chagoy, presidente de la Sociedad Mexicana de Psicología Criminológica.
Estudios realizados en la Ciudad de México por la UNAM, han demostrado que la mayoría nos podemos adaptar con cierta facilidad a condiciones extremas; es decir, frío, ruido excesivo o calor, pero el 30% no tiene esa capacidad.
"Esos pueden perder control sobre sus emociones, y sobre todo sobre las llamadas emociones negativas como la ira, como los celos, el dolor, la irritación...", señala el psicólogo criminalista Benjamín Domínguez Trejo.
Esta relación puede ir más allá. En 1835, el científico belga Adolphe Quetelet estudió la conexión entre las altas temperaturas y el delito.
"A partir de sus estudios crea lo que se llaman las leyes térmicas de Quetelet, que hablan de que en invierno se cometen más delitos patrimoniales que en verano y en verano se cometen más delitos violentos", apuntó Erick Chagoy, presidente de la Sociedad Mexicana de Psicología Criminológica.
En México no se han hecho estudios sobre el tema, sin embargo, según estadísticas de la Procuraduría capitalina, durante el 2002, el 2003 y el 2004 las lesiones dolosas aumentaron en los meses de más calor.
En los mismos periodos se registraron los promedios diarios con mayor número de violaciones. En mayo del 2003 fue de más de 51.
Según el Servicio Meteorológico las altas temperaturas continuarán durante los próximos días o podrían ser hasta semanas... Lo recomendable es que usted se mantenga frío, aunque sea de la cabeza.