CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 10, 2005.- Consuelo bebió desenfrenadamente durante nueve años: empezó a los 11, un día de esos en una fiesta perdió el control, el conocimiento y amaneció en un hospital. “Me quedé en una banqueta, tirada, alcoholizada, sucia, rodeada de enfermos terminales, como en su momento pude haber sido yo", relata.
Momentos que no se pueden olvidar.
Víctor, por ejemplo, relata que la esperanza se esfuma y aparecen trastornos y enfermedades.
"Yo terminé bebiendo casi diario y mi última borrachera me hizo parar en un hospital, con una pierna fracturada... claro, totalmente ebrio y en condiciones deplorables, perdí tres escuelas, múltiples deudas económicas”, relata en su testimonio anónimo.
“A veces lo único que me detenía era carecer de dinero y en ocasiones llegué hasta tomar en la casa y vender algún aparato, robarle el monedero a mi abuela para continuar bebiendo, incluso en alguna tienda llegué a robarme unas cervezas", abunda.
Sonia es de las más jóvenes, siempre acostumbraba a salir con personas con hábitos similares a los de ella.
“Eran personas que igual que yo bebían de la misma manera, de manera destructiva igual que yo... personas que no consumían o bebían me resultaban aburridas", dice.
Hay diversas formas de adquirir una adicción, pero la principal es el consumo de alcohol y tabaco a temprana edad, que entre los jóvenes se ha venido incrementando a partir de los 12 años.
También se pierden oportunidades:
Filosofía era lo que estudiaba Guillermo, a los 19 años, hoy es tapicero de salas y lo único que recuerda: es copa tras copa en una reunión de universitarios.
“Pero me sentía tan avergonzado de lo que hice, porque me imaginaba miles de cosas como algún tipo de relación homosexual, que jamás regresé a la escuela... ni fui por mis papeles ni nada", dice.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social capitalina, tres millones de adolescentes en el DF, entre 12 y 17 años, consumen bebidas embriagantes.
Marcelo Ebrard, secretario de Desarrollo Social del DF, señala que “casi el 52 por ciento de los jóvenes de ese nivel tienen contacto con bebidas alcohólicas, cuando menos una vez a la semana o en muchos casos tres veces por semana".
La Secretaría de Salud informa que en México por cada mujer, hay en promedio 1.4 hombres con problemas en su manera de beber.
Cristóbal Ruiz, de la Comisión Nacional de Adicciones de la Secretaría de Salud (Ssa), alerta:
“Importa sobremanera el notable incremento de problema en la mujer, es más vulnerable fisiológica y socialmente al alcohol, por lo que desarrolla el alcoholismo en menor tiempo".
Agregó que 20 mil mexicanos mueren al año por cirrosis hepática.
El GDF y Alcohólicos Anónimos firmaron un convenio de colaboración para propagar información en la ciudad sobre el daño que causan las bebidas alcohólicas en exceso.
Este viernes se cumplieron 70 años en Alcohólicos Anónimos, siete décadas de luchar contra esta enfermedad y de decir: "ni una más".