CUIDAD DE MÉXICO, México, jun. 29, 2005.- “Me da miedo no poder salir adelante con mis niños, me da miedo que me vuelva a pasar lo mismo”, declaró una capitalina que inició proceso de divorcio por violencia. Es el miedo a la ruptura, a la vida después del divorcio. Miedo que es real para uno de cada cinco matrimonios en el Distrito Federal que termina en fracaso.
En tribunales es donde inicia la batalla del divorcio, una batalla que va en ascenso en México. El año pasado se registraron más de 18 mil demandas, cinco veces más que hace sólo 17 años.
“Nos llegan entre uno y tres divorcios diarios por cada juzgado, no hay una estadística estable. Aquí llega mucha gente humilde, la gran mayoría que llega es por incumplimiento al pago de alimentos, violencia familiar, que es lo que más casos se da en muchas parejas del DF”, apuntó Teófilo Abdo Kuri, Juez Sexto Familiar.
El DF es donde hay más divorcios en el país, le sigue el Estado de México, Chihuahua y Nuevo León. El fenómeno se ha acompañado de una modificación en la estructura de los hogares mexicanos.
“Hombres y mujeres muy jóvenes que en un lapso no mayor a cinco años establecen nuevamente relaciones de pareja. De repente tienes muchos adultos alrededor, y tienes dos mamás y dos papás, muchos abuelos y medios hermanos, el panorama familiar se modifica mucho”, afirmó la doctora Lilia Joya, investigadora de Psicología en la UNAM.
Uno de cada 12 menores en México vive con uno de sus papás y en ocasiones pierden el vínculo completamente con uno de los dos.
“Hay más de 200 mil niños en el DF que no le permiten ver a uno de sus dos progenitores y más de un millón y medio a nivel nacional.”, indicó Raúl Menéndez, presidente Asociación de Padres y Madres Separados.
Porque en esta sociedad más propensa al divorcio, los menores, generalmente son el botín de la separación.