JERUSALÉN, Israel, ago. 12, 2005.- Está a punto de concluir un capítulo que comenzó en 1967 en la Franja de Gaza, con ello los palestinos probarán un poco de su sueño: convertirse en un estado independiente. Los más de nueve mil judíos que vivieron en lo que llaman su tierra por tantos años serán desalojados a partir de este domingo en un movimiento unilateral por parte de Israel.
Esto esperan muchos será el principio de cosas positivas en el porvenir y reactivar la economía local.
Ramadán, un palestino que vive con su esposa y ocho hijos espera mejoras.
“Estoy feliz, una parte de nuestro territorio está recibiendo su libertad, por lo tanto tendremos más tierra, eso tiene que significar algo bueno”, dijo Ramadán Shabahan, palestino que vive en Gaza.
A eso se le llama tener fe y Ramadán tiene mucha. Él es el encargado de llamar a los fieles musulmanes a su mezquita local.
Afuera la realidad es más dura. Ganando poco más de un dólar al día para alimentar a su familia, claro que no está solo, en Gaza el desempleo entre su millón y medio de habitantes alcanza el 70 por ciento.
Y qué hay de las dudas, muchos dicen que Gaza pasará de convertirse de una pequeña cárcel a una gran cárcel con Israel controlando sus fronteras.
Otros, que es un truco judío para seguir invadiendo sus tierras en otros sitios con el muro de división en Cisjordania, y que la comunidad internacional se quede callada.
¿Y qué hay de los mismos palestinos? Ya hay señales de fuertes divisiones entre ellos, con militantes como los de Hamas adquiriendo enorme poder y apoyo.
Secuestros como el fallido en que se trató de raptar a miembros de la ONU se repiten y las fuerzas oficiales no parecen poder controlarlo.
Aún quedan muchas preguntas que responder sobre exactamente qué sucederá después de la evacuación, y aunque aún hay mucho escepticismo los palestinos se preparan para un evento raro en sus vidas: una celebración.