HOUSTON, Estados Unidos, sep. 6, 2005.- El famoso estadio el Astrodomo de Houston, está a su máxima capacidad y lo está porque ha acogido por lo menos una cuarta parte de los 130 mil desplazados que han llegado de Luisiana. Aquí las horas pasan bajo la angustia, la tristeza y la incertidumbre de todos los que han llegado perdiéndolo todo. La ayuda está siendo repartida, agua, alimentos enlatados, pañales, ropa y otros artículos básicos. Sin embargo, parece ser insuficiente. “Hubo de todas las denominaciones, iglesias que se abocaron a traer donaciones entre otras cosas, arroz, frijol, pañales, papel higiénico, traemos bastante agua embotellada”, comentó el mexicano José Manuel Castro.
Aproximadamente 20 toneladas de ayuda humanitaria que este grupo de mexicanos ha traído para que sea repartida sin distinción.
Lo que nos importa es traer la bendición y que la bendición se reparta a quien sea, no hay ningún problema, nosotros en realidad no nos fijamos en eso, si no que lo que Dios nos da, es lo que les damos a la gente.
Sin embargo, el estado de Texas, está saturado el sistema de salud pública está a punto de ser rebasado al tiempo en el que ya se están haciendo planes de vivienda a largo plazo para albergar a todas estas familias.
De acuerdo a algunas cifras oficiales hay por lo menos 20 mil camas portátiles en el interior del Astrodomo de Houston, pero lo que más está provocando en estos momentos confusión, es que hasta el momento no se ha publicado una lista oficial con el nombre de las miles de personas que aquí están recibiendo asistencia.
Y es que al desconocer los nombres de todos los que están siendo aquí atendidos, aquellos que siguen buscando a sus seres queridos vienen al Astrodome en busca de noticias, lo hacen preguntándole a la prensa, lo hacen con pancartas, lo hacen con la esperanza de encontrarlos con vida.