LOS ÁNGELES, Estados Unidos, sep. 8, 2005.- Primero fue la asistencia a las víctimas y luego la búsqueda de cadáveres, pero "petfinder.org" prefiere centrarse en esos otros afectados por la tragedia, las mascotas que quedaron atrás esperando a sus dueños. Muchos de estos dueños nunca volverán a ver a sus perros, gatos, pájaros o conejos, porque las autoridades temen que las víctimas mortales del huracán "Katrina" se contarán por miles.
Pero son muchos más los que aún están vivos, los que abandonaron la zona temiendo sólo una mala noche de tormenta, que se ha transformado en una semana de pesadilla.
O los que una vez capeado el huracán tuvieron que dejar a sus mascotas detrás porque no podían llevarlas en la evacuación forzosa de áreas como Nueva Orleáns.
"Por eso estamos recopilando toda la información posible sobre cómo la gente puede recuperar a sus mascotas y cómo canalizar la ayuda", reconoce Betsy Saul, la presidenta de esta organización benéfica en favor de los animales.
El grupo trabaja en colaboración con la Asociación Protectora de Animales y otras organizaciones públicas y privadas llevadas por la misma motivación, ayudar a todos los animales de compañía que se han quedado atrás.
Las historias recogidas en un foro cibernético que no ha cesado de recibir mensajes desde el azote del "Katrina", son tan conmovedoras como los momentos de pánico vividos por el resto de la población.
Desde un hospital en Atlanta, donde fue evacuada, Valerie se desvive por saber qué ha sido de su gato.
Otro mensaje habla del galgo que se quedó en casa y el autor del mensaje pregunta si hay alguien que le pueda echar un vistazo.
"He perdido todo. Incluso la dentadura. Pero lo volvería a dar todo por saber de Little Bit", afirma otro mensaje en referencia al pequeño perro mezcla de todo que no se pudo llevar en la evacuación.
Según Saul, el número de mascotas abandonadas en el área asciende a varios miles. Eso sin contar las que ya han muerto.
"Sin agua o comida. En muchos casos atados y en cualquier caso desconcertados sin sus amos y tanta agua a su alrededor es difícil pensar en su supervivencia", afirma el veterinario de Los Ángeles Peter Choi.
"Además, el agua a su alrededor está totalmente contaminada y sólo será motivo de enfermedades", añade pesimista, aunque dispuesto como tantos otros amantes de los animales, a hacer lo posible por agilizar el rescate.
NO TODO ES TRISTEZA
No todas las noticias son igual de descorazonadoras.
El periódico "Times-Picayune" que continúa sus labores en la Internet pese a la inundación de Nueva Orleans, cuenta con mascota después de que el editor deportivo, David Meeks, rescató en piragua a su perro y lo instaló allí.
Otros periodistas de la CNN se quedaron con un pequeño perro mezcla de "pitbull" hasta que lo puedan reunir con su dueño, y Valerie no deja de recibir llamadas en el hospital informándola de que sus mascotas están bien.
En otro mensaje, Deborah ofrece desde Florida su coche y su tiempo para ir como voluntaria a la zona y rescatar animales que se quedaron atrás antes de que sea demasiado tarde.
Sólo necesita otro voluntario que tenga un bote para una vez allí poder acceder a las casas donde muchos de estos mensajes hablan de la posible presencia de animales abandonados.
Tanto Matthew MacConnauhay como Sean Penn son algunos de los nombres más famosos entre estos voluntarios en busca no sólo de los últimos supervivientes humanos sino de sus mascotas.
Las mascotas también se están convirtiendo en uno de los mayores problemas a la hora de completar la evacuación de Nueva Orleáns.
Son muchos los que, como Robert, no quieren marcharse de sus casas anegadas si eso significa dejar atrás al único fiel compañero en el que pudo confiar en el peor momento de su vida.
Por eso "petfinder.org" ha puesto en marcha numerosos centros para refugiados colindantes a un área para perros, para que tanto humanos como mascotas puedan continuar su estrecha relación tras el rescate.