Houston. Estados Unidos, sep, 8, 2005.- Con nostalgia, impaciencia y desesperación los miles de damnificados que se encuentran en el interior del Astrodame empezaron a registrarse ante la agencia federal de emergencias.
Entre catres, bultos y algunos recuerdos , todos ellos esperan que pase el tiempo , y es que aquí en el Astrodame el tiempo no tiene prisa, va tan lento como lenta es la bajada del nivel del agua de Nueva Orleáns.
“Allá no hay nada, solo enfermedades y cosas así ,por que todo esta descompuesto, y aquí pues bueno nos dan la oportunidad de sobrellevarlo estando juntos” dijo damnificada.
Pegados unos a otros , cada catre es una historia, una razón de esperanza , un motivo de tristeza ,aunque la desesperación comienza a apoderarse de muchos.
“Nos ayudaron por que no alcanzamos a tomar el autobús , quisimos salir en nuestro coche con todas nuestras cosas cuando dijeron que nos evacuarían, nos atrasamos y nos perdimos, ahora hay que esperar por lo menos dos semanas para tener dinero y el coche”, agregó damnificada
Reciben de todo , buena alimentación , ropa y juguetes para los niños y por su puesto medicinas, que sirven para curar a gente como el enfermo de diabetes, el cual no sabe si sobrevivirá para llegar a su adorada Nueva Orleáns.
Sin embargo cada día surgen pocas noticias, el lugar de la depresión empieza a generar animo , después de varias semanas un hombre encontró a su sobrino aunque aun le faltan sus dos hijas.
“Hijas mías si me están viendo m, todos las estamos esperando , estamos preocupados y quisiéramos saber en donde están” dijo, hombre que recupero a su sobrino.
Los que ya han empezado su nueva vida son por lo menos 500 niños, que el día de hoy fueron llevados a distintas escuelas de Houston , lo que sin duda será una etapa psicológica para olvidar lo que han vivido.